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El uso
racional del transporte y las energías renovables, ejes para
reducir las emisiones de gases de efecto invernadero
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La lucha contra el
cambio climático conlleva beneficios ambientales, sociales y de empleo
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| jueves,
16 de noviembre de 2006
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En España la contaminación atmosférica
provoca al año cerca de 16.000 muertes prematuras. Es
responsabilidad de los gobiernos garantizar una vigilancia y gestión
de la calidad del aire para salvaguardar la salud pública y
ambiental. De ahí la importancia de la Convención Marco de Naciones
Unidas sobre Cambio Climático, que se está celebrando en Nairobi y
en la que participan 189 países. El objetivo es seguir sumando
compromisos para frenar la contaminación atmosférica, más allá de
que concluya en 2012 el primer periodo del cumplimiento del
Protocolo del Kioto. La reducción de gases de efecto invernadero, es
una prioridad para UGT y para el movimiento sindical internacional.
La lucha contra el cambio climático conlleva beneficios no sólo
ambientales, sino también sociales y de empleo. Por eso, UGT aboga
por lograr, a medio plazo, un cambio significativo del modelo
energético global. Se trata de potenciar un ahorro y uso eficiente
de la actual demanda energética e impulsar las energías renovables,
una alternativa para reducir las emisiones de gases contaminantes y
una vía para el desarrollo industrial y la creación de puestos de
trabajo. Gracias a ellas, en nuestro país, se han creado más de
150.000 empleos.
Nairobi acoge estos días la 12ª Conferencia de las Partes de la
Convención de Cambio Climático y la segunda reunión de las partes
del Protocolo de Kioto, un protocolo jurídicamente obligatorio que
fue suscrito en 1990 por 156 países, entre ellos España, y que
establecía una serie de objetivos para reducir de manera
significativa los gases de efecto invernadero, principales causantes
del actual cambio climático. Este protocolo no fue suscrito por
determinados países, entre ellos, Estados Unidos y Australia.
Ahora,
en Nairobi los temas a debatir persiguen futuros compromisos sobre
la reducción de gases contaminantes. Se pide el apoyo de países como
la India, China o Brasil; la ayuda a los países en desarrollo más
allá de 2012, fecha en la que concluyen los primeros compromisos de
Kioto; se propone transferir tecnologías limpias a terceros países;
dotar de fondos el programa de adaptación al cambio climático; la
evaluación de los resultados de los mecanismos de desarrollo limpio
y las emisiones imputables a la deforestación y las emisiones en
aviación civil y transporte internacional, entre otros temas.
El
cambio climático tiene cada vez más efectos preocupantes sobre la
salud ambiental. En España la contaminación atmosférica provoca al
año cerca de 16.000 muertes de forma prematura, por la inhalación de
gases y partículas en suspensión provenientes principalmente de
instalaciones industriales y del tráfico rodado (el transporte
supone el 21% de las emisiones de CO2 en Europa y es la fuente de
gases contaminantes que crece más rápidamente, sobre todo por el
gran incremento de los desplazamientos en coche y en avión). Ello
hace necesario que desde los Gobiernos, ya que la contaminación no
conoce fronteras, se garantice una vigilancia y gestión de la
calidad del aire para que desaparezca el coste que esta situación
provoca en la salud pública.
UGT
asume las propuestas de la delegación sindical internacional en la
Conferencia de Cambio Climático de Montreal de 2005, como son: la
aplicación de criterios de equidad en el establecimiento de
objetivos de reducción de emisiones más allá de 2012 (principio de
responsabilidad común pero diferenciada); la integración de medidas
de política social y de empleo en los programas nacionales de lucha
contra el cambio climático; y la implicación de los trabajadores,
desde los centros de trabajo, en la consolidación del compromiso
social sobre el problema del cambio climático.
En
este sentido, el Mecanismo de Desarrollo Limpio, una de las medidas
contempladas en el Protocolo de Kioto que establece la transferencia
de tecnologías no contaminantes de países industrializados a países
en vías de desarrollo, es un marco adecuado para la implicación de
los trabajadores y los sindicatos en la defensa del medio ambiente
y, al mismo tiempo, contribuye a extender los derechos sociales y
sindicales en todo el mundo.
UGT
considera que la eficacia de los planes asociados al cumplimiento
del Protocolo de Kioto sólo será posible si el sector productivo
basa su capacidad de competir en la innovación tecnológica, y la
calidad de los recursos, mediante actuaciones en todos los sectores
afectados. El desarrollo de tecnologías limpias, la formación y la
garantía de un empleo estable son las auténticas claves de una
economía competitiva que favorece la democracia industrial mediante
la participación del conjunto de las organizaciones económicas,
sindicales y sociales.
En
este sentido, las Mesas de diálogo social, vinculadas al
cumplimiento del Protocolo de Kioto, son un instrumento fundamental
de participación, que deben dar sus frutos, anticipándose a las
posibles consecuencias contrarias respecto al empleo, competitividad
y cohesión social, derivadas de las medidas de reducción del cambio
climático.
La
preocupación de UGT por el binomino energía y cambio climático nos
lleva a analizar escenarios energéticos a medio plazo, que sobre la
base de un esfuerzo importante en el ahorro y uso eficiente de la
energía, permitirían avanzar hacia un sistema energético con alta
participación de energías renovables, reducción de las emisiones de
gases de efecto invernadero y aportaría una importante vía de
desarrollo industrial y generación de puestos de trabajo,
actualmente más de 150.000 empleos en España.