El pasado 28 de noviembre
la Confederación Europea de Sindicatos (CES) presento en
rueda de prensa una campaña europea de recogida de
firmas para pedir a la Comisión Europea que tome medidas
para proteger y reforzar los servicios públicos,
esenciales para el bienestar de los ciudadanos europeos.
La CES considera que ya es
hora de tomar medidas para asegurar la protección de los
Servicios Públicos- conocidos en la terminología europea
como servicios de interés general (SIG) y servicios de
interés económico general (SIEG)- que están siendo
erosionados por la liberalización, la privatización y la
introducción de las normas del mercado libre. El
Comité Ejecutivo de la CES adoptó, en la reunión
celebrada los días 18 y 19 de octubre, una estrategia
pidiendo a la Comisión europea que proponga una
directiva marco que permita la creación de una base
jurídica para los servicios públicos que garantice que
el interés público prime sobre el beneficio comercial.
Los servicios de interés
general (SIG) son determinantes para la calidad de vida
de las personas y esenciales para la cohesión social,
económica y regional en Europa. Por esta razón, la CES
considera el acceso universal a los servicios -que
incluyen desde el agua, la energía y la gestión de los
residuos hasta los servicios sociales y de salud, la
educación y los servicios postales- como un derecho
fundamental.
Hace algunas semanas, el Parlamento Europeo aprobó la
propuesta de directiva sobre los servicios en el mercado
interior, que había sido notablemente modificada tras
una enérgica campaña llevada a cabo por los sindicatos
de toda Europa, bajo la dirección de la CES. Estos
cambios ponían el acento, entre otras cosas, en la
necesidad de mantener los SIG fuera del ámbito de
aplicación de la directiva, destinada a estimular la
competencia entre los prestatarios de servicios.