Las mujeres perciben
menores salarios, menores prestaciones por desempleo y pensiones
más reducidas
En España, una
mujer debe trabajar 80 días más de media al año para ganar el
salario medio de un hombre
UGT.- miércoles, 22 de febrero de 2012
Almudena Fontecha, Secretaria para
la Igualdad
“El salario medio de
las mujeres es inferior al de los hombres en todas las
Comunidades Autónomas, siendo Navarra y Madrid las que
presentan mayores diferencias salariales y Canarias o
Extremadura las que presentan menores diferencias. Según el
informe, el desempleo reduce la brecha salarial, es decir,
en las CCAA con una brecha salarial sensiblemente inferior a
la media, son precisamente, aquellas que presentan altas
tasas de desempleo, esto ocurre porque al comparar el índice
de salarios con una menor población asalariada, las
diferencias entre unos y otros se reducen.
“Las mujeres
cobran menos en todos los sectores de actividad, pero son
las actividades profesionales, científicas y técnicas, dónde
se produce la mayor brecha salarial (un 34,2%), mientras que
las actividades con menor discriminación salarial, son
Educación (3.5%) y Administración Pública (12,1%), empleo
público en su mayoría”.
“La formación
universitaria no supone una reducción en la brecha salarial,
es más, en algunos casos, la incrementa. Y en actividades de
baja cualificación se constata incluso una mayor brecha
salarial, pues las trabajadoras perciben de media un 68,9%
del salario masculino, una diferencia entorno al 31,1% de
salario menos que los hombres”.
“Las diferencias
salariales entre hombres y mujeres suponen una menor
protección social. Las mujeres tienen menos acceso que los
hombres a las prestaciones por desempleo (sólo un tercio de
los perceptores son mujeres) y, además, la cuantía de esta
prestación también es inferior (perciben un 15,4% menos que
los hombres), de hecho, la pensión media de un hombre está
en 971 euros mientras que la de la mujer es de 597 euros”
Según este informe, durante los dos últimos años, la diferencia
salarial entre mujeres y hombres en nuestro país se ha mantenido
casi invariable situándose en torno al 22%.
La
persistencia de estas diferencias ponen de manifiesto las
escasas medidas puestas en marcha para combatir esta situación,
por ello, UGT insiste en demandar de los poderes públicos un
mayor compromiso con la eliminación de estas diferencias.
La
Secretaria para la Igualdad de UGT, Almudena Fontecha ha
recordado que las desigualdades salariales no sólo se
manifiestan en la retribución sino que se observan también en
otros factores como la segregación ocupacional, la temporalidad
en la contratación, la jornada a tiempo parcial, las diferencias
en la promoción profesional o las reducciones de jornada por
cuidado familiar, entre otros.
Indicadores que reflejan la situación de las mujeres en el
mercado laboral, y que, a su vez, se traducen en una menor
percepción de retribuciones salariales.
Fontecha ha explicado que los datos del informe revelan una
primera conclusión, y es que “las mujeres perciben menor salario
cuando trabajan, menor prestación por desempleo cuando están en
el paro y acceden a menor pensión cuando se jubilan”. Aunque en
nuestro país “somos más mujeres trabajando, no por ello, somos
más iguales” ha añadido.
Para
la Secretaria para la Igualdad de UGT, la nueva reforma laboral
aprobada por el Gobierno no va a contribuir estas situaciones de
desigualdad y no va a hacer otra cosa que agravar la situación.
De
hecho, ha manifestado, de forma indirecta, “se le ha dado una
patada a la aplicación de la Ley de Igualdad”, fundamentalmente
a través de la posibilidad de descuelgue sobre lo pactado que se
les ofrece a los empresarios y que pueden usar para cambiar el
salarios, la jornada e incluso la categoría profesional.
Almudena Fontecha ha mostrado su preocupación porque la crisis
haya hecho invisible la situación de las mujeres en el mercado
de trabajo, de manera que no se tome consciencia de ello ni se
busque solución.
Fontecha ha explicado que “algunos pueden pensar que el paro de
las mujeres es algo estructural, un mal endémico de la sociedad
mientras que el de los hombres es coyuntural y es al que hay que
dar soluciones” sin caer en la cuenta de que las mujeres han
llegado al mercado laboral con vocación de permanencia, y
cualquier solución que se plantee, tendrá que contar con ellas”.