El
pasado día 23 de septiembre el Consejo de Ministros aprobó el
Plan Estratégico de Ciudadanía e Integración 2011-2014. Este
segundo plan, da continuidad al que entre los años 2007 y 2011
implicó la puesta en marcha, por primera vez, de un Plan
dirigido a favorecer la cohesión social y basado en el principio
de que la integración es un proceso que incumbe y beneficia al
conjunto de la población.
Por
eso UGT considera positiva la aprobación de este segundo Plan
Estratégico (2011-2014) que se basa en los principios de
igualdad y no discriminación, ciudadanía (en el sentido de que
de que implica el pleno reconocimiento de derechos a la
participación cívica, social, económica y cultural de la
población española de origen y/o nacionalidad extranjera),
inclusión (con la finalidad de superar las posibles desventajas
que impidan gozar plenamente de los derechos reconocidos) y de
interculturalidad como un mecanismo positivo de interacción
entre todas las personas con distintos orígenes. En este
sentido, el Plan resulta coherente con una sociedad compuesta de
forma permanente y no temporal por personas de distintos
orígenes.
El
Plan Estratégico establece un marco en el que se prevén
objetivos y medidas a desarrollar por la Administración General
del Estado, Comunidades Autónomas y Corporaciones Locales en
ámbitos como la acogida, el empleo. La educación, la salud o los
servicios sociales.
El
sindicato comparte buena parte de los contenidos de este Plan y
de los principios que los animan y espera que el Fondo de apoyo
a la acogida e integración de inmigrantes y al refuerzo
educativo, que es la dotación presupuestaria procedente de
distintos Ministerios y que se distribuía a las Comunidades
Autónomas con la finalidad de que llevasen a cabo los objetivos
y medidas previstos y medidas previstos en el Plan, conserve su
cuantía en los próximos Presupuestos.
UGT
espera que el conjunto de Administraciones Públicas, del Estado,
Autonómicas y Municipales sean corresponsables y actúen, no sólo
de manera coordinada, sino que mantengan en sus políticas
públicas, principios que, al margen de estar incluidos en el
Plan o de la dotación presupuestaria con la que cuenten, son
fundamentales e irrenunciables para lograr la cohesión social
del conjunto de la población y un pilar básico del Estado del
bienestar. En este sentido, la educación es un elemento básico
para la construcción de una sociedad cohesionada y de iguales,
así como la atención a los colectivos más vulnerables.