Valoración de Toni Ferrer, Secretario de Acción Sindical
de UGT
El
aumento del paro en el tercer trimestre del año, según datos de
la EPA, revela la preocupante situación de nuestra economía (en
los meses de verano es cuando más empleo se crea en nuestro
país, dada nuestra estructura productiva). UGT advierte que no
son reformas laborales ni modificaciones en los tipos de
contrato los que crean empleo, sino la actividad económica.
Destaca que en ese trimestre han desaparecido 160.700 puestos de
trabajo indefinidos y apenas ha crecido la contratación
temporal, pese a la época turística. El sindicato achaca la
parálisis de la actividad a las políticas de recorte de gasto
que se están aplicando en España, a la falta de crédito y a las
erróneas decisiones que se están adoptando desde Europa. Alerta
sobre la destrucción de empleo en el sector público y sobre el
peligro de los recortes de gasto que se están llevando en
determinadas Comunidades, en materias como educación, sanidad o
servicios a la sociedad. Frente a estas políticas de ajuste, el
sindicato propone priorizar el rescate de la actividad
económica, del empleo y de la cohesión social, no el de los
bancos.
Los
datos de la Encuesta de Población Activa referentes al tercer
trimestre del año 2011 que ha publicado hoy el INE recogen un
aumento del número de desempleados, de 144.600 personas frente
al trimestre anterior, lo que sitúa la tasa de paro en el 21,5%
de la población activa, seis décimas más respecto al segundo
trimestre del año, y 1,7 puntos por encima de la recogida hace
un año. Además, la población ocupada desciende en 146.700
personas, lo que supone un descenso del 0,8% respecto al
trimestre anterior.
Por
su parte, la población activa desciende en 2.100 personas,
aunque al distinguir por sexos, se produce un aumento masculino
(del 0,3%), pues la población femenina abandona el mercado de
trabajo por primera vez desde que comenzara la crisis,
descendiendo en un 0,3% en términos trimestrales. Pero según
señala el propio INE, en términos interanuales, la variación de
la actividad es muy débil, ya que sólo se contabiliza un aumento
de 13.100 activos. Si distinguimos por nacionalidad y sexo, la
población activa femenina extranjera se reduce respecto al
trimestre anterior en un 3,4%, mientras en el caso de las
mujeres nacionales, aumenta en un 0,3%. En el caso de los
hombres, se produce un aumento, tanto de nacionales como
extranjeros, respecto al trimestre anterior (en apenas un 0,2 y
un 0,6% respectivamente).
El
número de ocupados cae en un 0,8% respecto al segundo trimestre
de 2011, ahondándose la caída anual hasta un 2,1%, confirmando
de nuevo los nefastos efectos que sobre el empleo tienen las
políticas de recorte de gastos y reducción del déficit público.
En este tercer trimestre de 2011 desciende el número de
asalariados indefinidos (en un 1,4%), mientras que los
temporales (todos hombres) se incrementan en un 1,2%, lo que
sitúa la tasa de temporalidad en un 26%, medio punto más que
hace un año. En términos interanuales, cae el número de
asalariados indefinidos hombres (un 3,3%) y, en menor medida,
las mujeres (un 1,4%). En el caso de los temporales, cae el
número de hombres en un 0,4% respecto al año anterior, pero el
número de temporales mujeres aumenta un 0,5%.
Frente al trimestre anterior, aumenta el número de ocupados a
tiempo completo, en 42.700 personas, pero se reduce el empleo a
tiempo parcial en 189.500 ocupados. El aumento de los ocupados a
tiempo completo es prácticamente entero de carácter femenino
(con 39.100 ocupadas más), al mismo tiempo que la reducción del
tiempo parcial es también femenina, con 153.100 ocupadas menos.
Por
sectores, la mayor destrucción de empleo, en términos relativos,
se concentra una vez más en la construcción, con una disminución
de los ocupados del 4,2% si comparamos con los datos del segundo
trimestre del año. La reducción en términos interanuales alcanza
el 17,2%. A pesar de la época estival, se reducen los ocupados
en el sector servicios en un 0,4% respecto al trimestre anterior
y un 0,2% frente al tercer trimestre de 2010. El sector
industrial pierde un 0,1% de ocupados en términos trimestrales y
un 0,9% en la comparación interanual.
Con
todos estos datos, el número de desempleados recupera la senda
alcista tras el alivio del trimestre pasado: hay 144.600
personas desempleadas más, lo que unido a la contención de la
población activa sitúa la tasa de desempleo en el 21,5%. En este
trimestre la tasa de paro sólo desciende entre los jóvenes,
menores de 25 años, en un 0,3% respecto al trimestre anterior,
aunque en la comparación interanual aumenta en un 6,6%.
El
repunte del número de desempleados es mayor entre las mujeres
(78.800 desempleadas más, frente al aumento de 65.900 hombres
desempleados). Por nacionalidad, el aumento trimestral del paro
se concentra en los españoles (en un 3,5% más, frente a la
subida del paro entre los extranjeros, de un 1,3%), pero
especialmente en las mujeres españolas, que aumentan en un 11,1%
en términos interanuales.
El
dilatado tiempo que los parados llevan buscando un empleo eleva
la tasa de paro de larga duración hasta el 10,4% de la población
activa, es decir, el 48,2% de los desempleados lleva más de un
año en esa situación.
El
número de hogares en los que todos sus miembros en activo se
encuentran en desempleo, aumenta en 57.700, y se instala en
1.425.200 hogares en esta situación, un 4,2% más que en el
trimestre anterior, y un 10,3% más que hace un año.
Conclusiones
La
situación del empleo en España refleja la realidad tan
preocupante en la que se encuentra nuestra economía. Los datos
publicados hoy por el INE se refieren a la mejor época del año
para el empleo en nuestro país, el verano (julio, agosto y
septiembre), pues seguimos anclados en un modelo productivo que
se basa fundamentalmente en sectores de uso intensivo del factor
trabajo, frente a otros donde el uso tecnológico y del capital
permiten alcanzar mayores crecimientos del valor añadido, en
términos comparados.
Seguimos apoyándonos en estos sectores estacionales que no
favorecen el que la recuperación económica que tanto necesitamos
se base en un crecimiento económico duradero, sostenible y
equilibrado, que permita crear empleo de forma permanente, y
además, empleo de calidad. Mientras no se modifique la
estructura productiva de nuestro país, la recuperación
económica, cuando la alcancemos, será endeble.
Queda claro, entonces, a la vista de la evolución del mercado de
trabajo, que no son reformas laborales ni modificaciones en los
tipos de contrato lo que crea empleo: es la actividad económica.
Han desaparecido 160.700 puestos de trabajo indefinidos y los
temporales, gracias a la actividad turística, sólo han aumentado
en 47.500. Luego, no es ninguna reforma de las condiciones de
trabajo, sino la propia actividad económica la que va a permitir
recuperar el empleo.
Y
una política de recorte de gastos lo que hace es acogotar aún
más las posibilidades de crecimiento. La actividad económica no
remonta debido, por un lado, a las políticas de recorte de
gastos que se están aplicando en España, en busca del
cumplimiento de los pactos europeos y de un equilibrio
presupuestario que no garantiza crecimiento alguno; y por otro,
por las dificultades derivadas del excesivo endeudamiento
español (público y privado) y de la falta de acceso al crédito
que esto conlleva.
Aquí
no ayuda en absoluto las malas decisiones que en Europa se están
tomando: las dificultades de crédito van a acrecentarse aún más,
con las nefastas consecuencias para la economía española. La
ineficaz actuación del Banco Central Europeo, cuyo objetivo de
política económica y medidas para alcanzarlo, sigue centrándose
en un problema que ahora no es en absoluto fundamental, la
estabilidad de precios. Mientras no actúe con el objetivo de
favorecer el crecimiento económico y del empleo, con todas las
medidas que la política monetaria permite para ello, las
soluciones a la crisis actual no serán tales, sino que nos
llevarán a una nueva recesión.
En
España, la destrucción de empleo en el sector público, más la
que se produce en sectores también mayoritariamente públicos
(educación, sanidad y servicios a la sociedad) debido a los
recortes de gasto en determinadas Comunidades Autónomas no ha
hecho más que empezar: previsiblemente los datos del próximo
trimestre serán aún más contundentes. El ahogo que provoca el
recorte de gasto en Comunidades Autónomas y Corporaciones
Locales se refleja en la desaparición de servicios (y su empleo
asociado) a la sociedad.
Y la
caída en el número de trabajadores por cuenta propia refleja las
acuciantes dificultades para acceder al crédito y emprender
negocios a las que se enfrentan, sobre todo, los pequeños
empresarios.
Por
tanto, estos son los problemas que la política económica debe
establecer como prioridades, pues de esta forma, cuando se pueda
crecer económicamente (gracias al impulso del sector exterior y
a la recuperación de la demanda interna), el empleo también lo
hará.
En
este trimestre ya se muestra un punto de inflexión: se está
produciendo un nuevo ajuste en el empleo, provocado por las
políticas que tienen como objetivo último y fundamental el
cumplimiento de los límites de déficit público.
Hay
dos aspectos que para UGT son fundamentales: para mejorar el
saldo neto exterior hace falta competir no sólo vía precios,
sino especialmente, con mejoras de calidad e innovación (no
podemos competir con los mercados emergentes, vía precios),
ampliando los mercados a los que dirigirnos. Para ello serían
imprescindibles políticas de apoyo y fomento a la exportación,
especialmente de las pymes.
Y
para recuperar la demanda interna, hay que incidir en una mayor
cohesión social. Uno de los graves problemas de la falta de
demanda proviene de las fuertes desigualdades que se han
acrecentado durante la crisis. Las personas que viven por debajo
del umbral de pobreza (el 21,8% de los residentes en nuestro
país) han aumentado en estos años (desde 19,7% en el año 2007,
antes del inicio de la crisis), mientras la concentración de
riqueza (vía “bonus” y demás indemnizaciones obscenas a
directivos y gestores) en unos pocos se acentúa. Esto unido a
los casi 5 millones de desempleados que la EPA ha confirmado
hoy, hacen aún más difícil que la demanda interna pueda recobrar
niveles anteriores a la crisis.
Por
tanto, los datos muestran el fracaso de las políticas de ajuste,
que relegan los objetivos de crecimiento económico, de creación
de empleo y de cohesión social a muy lejanos planos. La UGT
propone darle la vuelta los objetivos políticos: es la
recuperación económica, del empleo y una mayor cohesión social
lo que permitirá ajustar las cuentas públicas. Pretender cumplir
los objetivos de recortar el déficit a través de reducción de
gastos sin que se incrementen los ingresos (que no lo hará si no
se recupera la economía y si no se lleva a cabo una reforma
fiscal integral) sólo nos llevarán a una espiral recesiva a la
que parece que nos encaminamos.
Las
reuniones, desencuentros y conflictos entre los líderes de los
países que forman la Unión Europea no están colaborando a las
iniciales pretensiones de respuesta coordinada que los
organismos internacionales propugnaron. Las posturas diversas
(Estados Unidos, Japón y los países europeos no pertenecientes a
la zona euro, frente a los países de la UEM, liderados por
Francia y Alemania) están poniendo de relieve la mala gestión de
la crisis, que nos lleva a una nueva recaída.
Hay
que recuperar, sin más demora, como principal objetivo de la
política económica el rescate de la actividad económica, y por
tanto, del empleo, en un contexto de mayor cohesión social. No
es el rescate de los bancos lo que nos salvará, sino el de la
actividad económica.