Los
sindicatos UGT y CCOO piden al ministerio de Medio
Ambiente y Medio Rural y Marino que defienda una
reducción del 30% de las emisiones de CO2 para el
año 2020, con respecto a 1990, en la próxima reunión
informal de Ministros Europeos de Medio Ambiente que
tendrá lugar del 24 al 26 de marzo. Para ambos
sindicatos la UE debe mantener su liderazgo en la
lucha contra el cambio climático y, de cara a la
Cumbre del Clima de Durban, conseguir un acuerdo
multilateral ambicioso y vinculante.
En su hoja de ruta para
una economía baja en carbono en 2050, la propia
Comisión Europea reconoce que si se alcanzara el
objetivo del 20% de ahorro energético en 2020
respecto a 1990, junto con el objetivo del 20% de
energías renovables, ya se lograría una reducción
del 25% de las emisiones para esa fecha. Es
razonable plantearse el objetivo de reducción del
30% de emisiones de CO2 al 2020 y, en este sentido,
CCOO y UGT exigen al Gobierno que defienda ante la
UE el carácter vinculante del objetivo de 20% de
ahorro y eficiencia energética en la Estrategia
Europea al 2020.
El objetivo del 30% es
alcanzable si Europa actúa con más ambición -sobre
todo en ahorro y eficiencia- en los sectores no
sujetos a competencia exterior: el sector energético
y los sectores denominados difusos (en transporte,
residencial y agricultura).
Podemos reducir emisiones
sin mengua de nuestra competitividad con compromisos
más exigentes en la reducción de emisiones en varios
campos: la producción y transformación de energía,
cuyas emisiones alcanzan casi el 24% de las
emisiones globales; en la movilidad, especialmente
en el transporte por carretera, que contribuye al
23,4% de la emisiones totales de gases de efecto
invernadero; y en el tratamiento y eliminación de
residuos y en el sector agrario, sectores que
aportan conjuntamente el 15% de las emisiones
totales en el año 2009, según datos del último
informe del Observatorio de la Sostenibilidad de
España.
Para conseguir estos
objetivos, es preciso potenciar el compromiso del
conjunto de todos los actores implicados: las
Administraciones estatal, regional y local; los
agentes económicos y sociales y la sociedad civil en
general.
Es necesario que la UE se
comprometa con una verdadera estrategia de
desarrollo, basada en un cambio del modelo
productivo que promueva la innovación y el uso
eficiente de los recursos, en un contexto de
transición justa para los trabajadores. El avance
hacia una economía baja en carbono debe abordarse en
un contexto de diálogo social que garantice la
transparencia y la efectiva participación de todas
las partes interesadas en la negociación de los
procesos de transformación del empleo y de la
formación que garantice la adaptación de las
competencias de los trabajadores.
Las mesas de diálogo
social tripartitas vinculadas al Protocolo de Kioto
deben profundizar su papel en el proceso de cambio
de la economía española hacia mayores cotas de
sostenibilidad. En este sentido los sindicatos
pedimos al Gobierno que refuerce este marco de
trabajo de crucial importancia para cambiar el
actual modelo de desarrollo.