UGT
se une al lema de Naciones Unidas para el Día
Mundial del Medio Ambiente 2011, “Bosques:
Naturaleza a tu servicio”, y promueve la
concienciación de la sociedad en su conjunto sobre
la necesidad de conservar, proteger y gestionar de
forma sostenible los bosques. El sindicato
manifiesta la necesidad de configurar planes y
proyectos de ordenación forestal como herramientas
que integren las directrices de conservación de la
biodiversidad forestal y buenas prácticas de gestión
forestal y una mayor estabilidad en el empleo del
sector, con la mejora de las condiciones laborales y
de la calidad del empleo de los trabajadores
forestales. Además, UGT insta a la Administración
Pública a promover la implantación de sistemas de
certificación forestal, con el fin de avanzar en la
generalización de un modelo de gestión sostenible
del monte, y a agilizar la aprobación y aplicación
del Plan Estratégico del Patrimonio Natural y la
Biodiversidad, clave para impulsar el desarrollo
local vinculado a la economía verde asociada a la
conservación de la biodiversidad y el uso sostenible
del monte.
UGT se une al lema de
Naciones Unidas para el Día Mundial del Medio
Ambiente 2011, que se celebra el 5 de junio bajo el
lema “Bosques: Naturaleza a tu servicio”, y promueve
la concienciación de los trabajadores y de la
sociedad en su conjunto sobre la necesidad de la
conservar, proteger y gestionar de forma sostenible
los bosques, tanto por su valor intrínseco como
soporte de la biodiversidad y fuente de servicios
ambientales, como por los beneficios económicos
asociados al aprovechamiento directo de los
productos y servicios que brinda el bosque.
Los ecosistemas forestales
cubren el 31% de la superficie terrestre, albergan
el 80% de la biodiversidad mundial y aportan medios
de vida (alimentación, vivienda, o energía) a 1.600
millones de personas en todo el mundo, de los cuales
60 millones son poblaciones indígenas cuyo sustento
dependen casi en su totalidad de estos ecosistemas.
Los bosques son, por tanto, un elemento esencial
para el desarrollo sostenible del planeta y para
avanzar en la consecución de la meta de Objetivos de
Desarrollo del Milenio de reducir a la mitad la
pobreza mundial para 2015.
La valoración económica
del bosque no se limita a los beneficios económicos
asociados a sus funciones productivas de recursos
como la madera, corcho, combustibles, papel, o
plantas con principios activos básicos para la
industria química y farmacéutica, cuyo peso en el
comercio mundial supera los 320.000 millones de
dólares.
Los ecosistemas forestales
sustentan importantes servicios ambientales
necesarios para el bienestar humano: servicios de
regulación (del clima, del ciclo hidrológico, del
suelo, o la polinización) y servicios culturales
(actividades recreativas, educación, conocimientos
tradicionales e investigación). Los bosques son
sumideros de dióxido de carbono que contribuyen a la
mitigación del cambio climático; facilitan la
captación y almacenamiento de agua a través de la
regulación hídrica; y mediante el control de la
erosión, favorecen la conservación del suelo.
La conservación de las
masas forestales, garante de la aportación de estas
externalidades ambientales positivas, debe ser
recompensada económicamente y, en este sentido,
apoyamos el desarrollo y aplicación de un sistema de
pago por servicios ambientales que compense
adecuadamente a los propietarios cuya gestión
sostenible del bosque beneficia a la sociedad.
La deforestación supone
una pérdida anual de más de 130.000 km2 de
superficie forestal y una aportación del 20% a las
emisiones globales de gases de efecto invernadero
que contribuyen al cambio climático. Los cambios de
usos de suelo, la gestión insostenible de las masas
forestales y los incendios son algunas de las causas
de la deforestación. En este ámbito, el instrumento
REDD+, diseñado en el marco de la Convención de
Naciones Unidas para Cambio Climático y orientado a
la reducción de emisiones por deforestación y
degradación forestal y a la gestión sostenible de
los bosques en países en desarrollo, tiene una
función crucial en la lucha contra el cambio
climático y en la universalización de un modelo de
desarrollo más sostenible.
La superficie forestal
española ocupa aproximadamente 28 millones de ha,
con un aumento notable de masa arbolada por las
repoblaciones forestales, pero afectada por pérdida
de biodiversidad forestal, carencias importantes en
planificación y ordenación forestal y una creciente
fragmentación por el desarrollo de infraestructuras.
Abordar la mejora de la
sostenibilidad de los ecosistemas forestales
requiere, de acuerdo con los objetivos del Plan
Forestal y las recomendaciones del Convenio de
Diversidad Biológica, configurar los planes y
proyectos de ordenación forestal como herramientas
que integren directrices de conservación de la
biodiversidad forestal y buenas prácticas de gestión
forestal en las distintas actividades que se
desarrollan en el monte. En este sentido, el
Gobierno debe agilizar la elaboración de directrices
básicas comunes sobre la ordenación y
aprovechamiento forestal sostenible
UGT insta a la
administración pública a promover la implantación de
sistemas de certificación forestal con el fin de
avanzar en la generalización de un modelo de gestión
sostenible del monte, que implique a los
trabajadores, integre criterios de conservación de
la biodiversidad forestal, y promueva una
planificación forestal diversificada para lograr la
multifuncionalidad que haga compatible las
actividades productivas con los aspectos sociales,
culturales y de conservación de la biodiversidad.
El aprovechamiento de la
biomasa forestal para generar energía renovables es
una oportunidad que de la multifuncionalidad de los
ecosistemas forestales que aporta beneficios
ambientales reduciendo el riesgo de incendios,
ahorra importaciones de combustibles fósiles y
reduce las emisiones de GEI, contribuyendo a la
generación de empleo y desarrollo rural.
Las distintas actividades
de gestión forestal, incluyendo actuaciones de
restauración, defensa, conservación, mejora y
aprovechamiento del monte, aportan en España 32.400
puestos de trabajo (Informe Empleo Verde-OSE-2009),
en torno al 6,1% del empleo verde total. No
obstante, el sector forestal pose un enorme
potencial de creación de empleo si se fomenta el
aprovechamiento sostenible de todos los recursos y
posibilidades que ofrecen los bosques.
La acusada temporalidad y
bajo perfil de cualificación que caracteriza al
empleo forestal asociado a las actividades
mencionadas se debe en gran medida a la
estacionalidad y discontinuidad de los programas
forestales ligados a las administraciones públicas y
a la debilidad del tejido empresarial del sector.
UGT demanda la mejora de las condiciones laborales y
de la calidad del empleo de los trabajadores
forestales, facilitándolos formación profesional
especializada y en materia de prevención y seguridad
laboral. La actividad laboral en este sector implica
muchos riesgos y registra un elevado número de
accidentes graves y mortales que podrían evitarse
aumentando los medios de prevención. En 2010, aunque
la siniestralidad se redujo un 10%, se registraron
3.880 accidentes laborales, 9 de los cuales fueron
mortales.
Demandamos también una
mayor estabilidad del empleo del sector, ampliando
la duración de las campañas de prevención de
incendios y los tratamientos silvícolas durante todo
el año. La limpieza y acondicionamiento de los
bosques durante el invierno refuerza la conservación
de las masas forestales y la seguridad laboral de
los trabajadores.
Finalmente, UGT insta al
Gobierno a agilizar la aprobación y aplicación del
Plan Estratégico del Patrimonio Natural y la
Biodiversidad (PEPNB) a través de la coordinación de
los distintos instrumentos normativos y
planificadores que afectan a la gestión del
patrimonio natural. La implementación del PEPNB,
bajo este enfoque integrador, es un elemento clave
para impulsar el desarrollo local vinculado a la
economía verde asociada a la conservación de la
biodiversidad y uso sostenible del monte.