UGT y
CCOO manifiestan que los resultados de la Cumbre del Clima de
Durban representan una profunda decepción. Ambos sindicatos, en
línea con la Confederación Sindical Internacional (CSI) de la
que forman parte, critican la falta de un acuerdo ambicioso se
traducirá en daños irreversibles para millones de trabajadores,
en términos de seguridad alimentaria, proliferación de
catástrofes, pérdida de salud pública y crisis de empleo.
Los sindicatos han ido
a Durban para reclamar a los gobiernos desarrollados que
asumiesen un segundo periodo de compromiso del Protocolo de
Kioto. “Pero sólo como una pieza necesaria en la consecución de
un acuerdo legalmente vinculante para todos los países, en el
que los esfuerzos se repartiesen de acuerdo con el principio de
responsabilidades y capacidades diferenciadas.
A UGT y CCOO nos
congratula que la Unión Europea se haya comprometido con este
segundo periodo, lo que le ha permitido volver a liderar las
negociaciones sobre el clima. “Pero advertimos que esta
decisión, en la que Europa se compromete a seguir reduciendo
emisiones, no debe verse como una penalización, sino como una
senda de oportunidades para salir de la crisis, generar empleo y
llegar a un tejido productivo más eficaz, asegura Isabel
Navarro, secretaria confederal de Medio Ambiente y Cambio
Climático de UGT.
Otro de los objetivos
de los sindicatos ha sido presionar a los representantes
políticos para que alcanzasen un acuerdo sobre financiación
justo y operativo. “Pero no se ha conseguido un sistema de
gobierno del Fondo Verde Climático con la transparencia que
desearíamos, tampoco quedan claras las fuentes de los fondos y
aún no hay recursos asignados, añade Navarro.
Nuestra propuesta para
mantener y hacer operativo el principio de transición justa a
través de un mandato a la Organización Internacional de Trabajo
no se ha recogido. El concepto de transición justa se ha movido,
de forma no definitiva, del preámbulo al capítulo de medidas de
respuesta. Eso sí, con una redacción muy adecuada: “Insta a las
partes a implementar políticas y medidas para promover
una transición justa para la gente trabajadora, la creación de
trabajo decente y empleos de calidad de acuerdo con las
prioridades y estrategias nacionales. Plantearemos al Gobierno
entrante el cumplimiento de esta medida.
El movimiento sindical
deberá redoblar los esfuerzos en el proceso de desarrollo de los
acuerdos de Durban y ante la futura COP18 en Qatar. La elección
de ese país, que se caracteriza por la negación de derechos
laborales y cívicos, hace más necesaria que nunca la presión
previa en cada país a los gobiernos para que las conferencias
del clima respondan de una vez por todas a los retos del
calentamiento global.
En las actividades
paralelas que se han celebrado en Durban se han evidenciado las
posibilidades de las agendas de economía y empleos verdes para
conseguir una salida más justa de la crisis. Una oportunidad
para poner en pie políticas adecuadas de sostenibilidad se dará
en Río +20 en junio del año que viene, en donde la CSI defenderá
inversiones equivalentes al 2% del PIB en cada país para la
promoción de empleos verdes y decentes, la tasa de transacciones
financieras (TTF) para financiar el desarrollo limpio y la
necesidad de un suelo de protección social universal.
“Una
profunda decepción. Es lo que sentimos los sindicatos que hemos
venido a Durban. El mismo documento de acuerdo al que se ha
llegado reconoce que la brecha entre las recomendaciones de la
comunidad científica para evitar que el calentamiento global
supere en 2ºC la temperatura de la era preindustrial y los
compromisos voluntarios adquiridos por los países sigue
creciendo y pone en grave riesgo el objetivo de no superar este
límite, acordado en Copenhague como guía para las negociaciones
climáticas, ha declarado Llorenç Serrano, secretario
confederal de Medio Ambiente de CCOO y miembro de la delegación
internacional de los sindicatos presente en la Cumbre del Clima
de Durban (COP17).
Para la Confederación
Sindical Internacional (CSI), de la que forma parte UGT y CCOO,
la falta de un acuerdo ambicioso se traducirá en daños
irreversibles para millones de trabajadores, en términos de
seguridad alimentaria, proliferación de catástrofes, pérdida de
salud pública y crisis de empleo.
“En
ningún momento la Conferencia ha tenido posibilidades de abordar
los compromisos que el planeta y la humanidad necesitan, esto
es, unos mayores objetivos de reducción de emisiones, políticas
de adaptación a los efectos ya irreversibles del calentamiento
global, el desarrollo de una agenda hacia sociedades más justas
y equitativas y hacia una economía sostenible, con empleos
decentes y de calidad, afirma el responsable de Medio Ambiente
de CCOO.
“La dificultad para
alcanzar acuerdos y el esfuerzo realizado por las negociadores,
así como haber salvado de nuevo el proceso multilateral no son
argumentos suficientes para satisfacernos. Nuestro futuro
necesita más ambición y compromiso. Se ha perdido demasiado
tiempo, un tiempo que ya no podremos recuperar, asegura
Llorenç Serrano.