Según
los últimos datos disponibles del Boletín de Estadísticas
Laborales del Ministerio de Trabajo e Inmigración, durante el
tercer trimestre de 2011 se presentaron un total de 4.526
Expedientes de Regulación de Empleo, que afectaron a 79.934
trabajadores.
Esto
supone un descenso respecto al trimestre anterior tanto del
número de ERES, un 12,9%, como del número de trabajadores
afectados, un 10,4%, sin embargo, se ha producido un importante
aumento tanto en el número de ERES presentados, un 25,3%, como
en el número de trabajadores afectados, 32,6% en relación con el
mismo periodo del año 2010.
Del
total de ERES presentados el 93,2% fueron autorizados y un 2,6%
rechazados. De los 4.219 autorizados, un 84,4% fueron pactados y
afectaron a un total de 70.703 trabajadores.
De
los ERES autorizados los sectores más perjudicados siguen siendo
el sector servicios, que suma un total de 1.962 expedientes (un
38,1% más que el tercer trimestre de 2010) y 24.188 trabajadores
afectados (casi un 61% más que el mismo trimestre del año
anterior), y el sector industrial, que sumó un total de 1.346
expedientes (un 0,4% más que en el tercer trimestre de 2010) y
37.320 trabajadores afectados (un 5,2% más que en el tercer
trimestre del años anterior).
El
sector de la construcción sumó un total de 718 expedientes y
afectó a 7.688 trabajadores, lo que representa un aumento
considerable respecto al mismo trimestre de 2010 tanto en número
de expedientes (46,5%) como en el número de trabajadores
(48,9%).
En
los tres sectores destaca el hecho de que la situación mejora
respecto al trimestre anterior, descendiendo, tanto en número de
expedientes de regulación de empleo autorizados como de
trabajadores afectados.
Los
Expedientes de Regulación de Empleo en el tercer trimestre de
2011 se llevaron a cabo principalmente por suspensión de
actividad. Esta modalidad sumó el 50,5% del total de expedientes
autorizados, y afectó a 44.932 trabajadores, lo que supone un
aumento del 29,4% con respecto al mismo periodo del año
anterior. El segundo lugar lo ocupan los expedientes por
reducción de jornada que han descendido un 4,5% desde 2010 y los
expedientes por extinción de actividad o rescisión de contrato
que han aumentado casi un 32% desde el segundo trimestre de
2010.