Debido
al riesgo inmediato de recesión, la Confederación Europea de
Sindicatos (CES) ha escrito a los líderes de la UE antes del
Consejo Europeo con el fin de expresar su profunda preocupación
a cerca de la búsqueda de soluciones urgentes y constructivas
destinadas a salvar a millones de personas del desempleo y de la
pobreza.
En la
carta, la CES subraya
que los líderes europeos deben encontrar soluciones que sirvan
principalmente a las personas, dando prioridad absoluta a la
inversión en el crecimiento sostenible.
La CES está abierta a una acción a
gran escala del Banco Central Europeo (BCE), al apoyo en forma
de eurobonos, a un impuesto sobre las transacciones financieras,
y a impuestos justos con la abolición de los paraísos fiscales.
La CES considera que en la situación
actual, la modificación del Tratado no es una prioridad
inmediata: "No aceptamos que
los cambios, que según nuestra información están siendo
considerados se disfracen como modificaciones de carácter
técnico" ha declarado
Bernadette Ségol, Secretaria General de la CES. Si se toma una
decisión sobre la modificación del Tratado, la CES insiste en
ser oída en el proceso.