Las
centrales sindicales UGT y CCOO quieren manifestar
conjuntamente su extrema preocupación y firme
rechazo de la propuesta del presidente del Gobierno,
apoyada por el PP, de reformar la Constitución para
introducir en ella la exigencia formulada por Ángela
Merkel y Nicolás Sarkozy de constitucionalizar el
déficit cero de las cuentas públicas.
La propuesta es sumamente
inconveniente pues anula o limita gravemente la
capacidad de actuación de los gobiernos con
políticas fiscales adecuadas a las diferentes fases
del ciclo económico. Conlleva también un grave
riesgo para el mantenimiento de las prestaciones e
instituciones básicas del Estado de Bienestar.
Supone la constitucionalización de una de las señas
de identidad de las políticas conservadoras y
neoliberales que han producido la crisis económica
global y que, en el ámbito europeo, están
gestionando de modo desastroso la crisis de las
deudas soberanas. Por otro lado, la propuesta no
ayuda, por su contenido y por los plazos de
aplicación, a la necesaria reducción de los niveles
actuales de déficit público que sólo puede lograrse,
sin deteriorar gravemente el tejido económico y
social de nuestro país, mediante la promoción del
crecimiento económico y el empleo, un justo reparto
de las cargas de la crisis y un permanente rigor en
el uso del gasto público.
Para CCOO y UGT resulta
inaceptable que una reforma constitucional de tal
calado se pretenda hacer en menos de quince días,
sin referéndum, en pleno período de vacaciones, sin
debate político alguno, y sin tener en cuenta para
nada las opiniones de las organizaciones sociales.
Esto pone en entredicho todas las declaraciones
públicas que los dirigentes políticos han realizado
recientemente, como respuesta al movimiento del 15M,
en el sentido de que van a tener en cuenta sus
peticiones para superar la esclerosis de la vida
política española y fomentar la participación
ciudadana.
Por ello, UGT y CCOO piden
al Gobierno de España que retire su propuesta, a los
grupos parlamentarios que no voten favorablemente su
tramitación y que, en todo caso, cualquier propuesta
de reforma de la Constitución de esta naturaleza sea
sometida a referéndum.
CCOO y UGT van a estudiar,
con la máxima urgencia y en coordinación con otras
organizaciones sociales, las medidas de movilización
social que puedan adoptarse para que los
trabajadores y la ciudadanía española puedan
expresar su rechazo a esta reforma constitucional y
exigir la celebración de un referéndum sobre la
misma.