El Secretario General de
UGT, Cándido Méndez, ha subrayado hoy que la
convocatoria de huelga está “más que justificada”.
“En pocas ocasiones anteriores se ha producido una
mezcla de imposición de decisiones, de recortes de
derechos de los trabajadores, de recorte de gasto
público y de anuncios negativos en materia de
pensiones o en materia de Negociación Colectiva en
un paquete y con una secuencia que parece ser
inexorable” ha explicado, “y es muy necesaria porque
este derecho democrático persigue como objetivo
combatir unas políticas que no son las que la
sociedad española necesita”.
Méndez ha realizado estas
declaraciones tras
registrar esta mañana la
convocatoria de huelga general en el Ministerio de
Trabajo, y ha resaltado que “esta
huelga se ha convocado por el rechazo a una reforma
laboral que no va a resolver los problemas de los
trabajadores sino que va a acrecentar la precariedad
laboral y puede producir una gigantesca operación de
sustitución de trabajadores en edad madura con
garantías más o menos dignas, por trabajadores con
contratos en precario y pocos derechos laborales”.
“Esta convocatoria de
huelga”, ha afirmado, “expresa también el rechazo a
unas políticas de ajuste que no van a contribuir a
la recuperación del crecimiento económico ni a la
recuperación del empleo, sino que van a imponer
sacrificios injustos a los empleados públicos de
nuestro país, suponen el recorte en la cuantía de
las pensiones, y son medidas que si acaso le pueden
venir bien, aunque siempre pedirán más, a los
representantes de los mercados financieros, pero son
una desdicha social y económica en relación con el
futuro de nuestro país”.
Méndez ha recordado que
además de todo esto “el Gobierno pretende desplazar
la edad de jubilación a los 67 años y en vez de
optar por una política de mejora de los ingresos de
nuestro sistema de seguridad social para que
nuestras pensiones vayan pareciéndose paulatinamente
a las pensiones a la media de la UE” y ha
incorporado en la reforma laboral una disposición
que habla de la Negociación Colectiva, una especie
de “amenaza implícita” para debilitar uno de los
pilares de las relaciones colectivas de nuestro país
“que es muy útil para propiciar el entendimiento,
para conciliar los intereses de los trabajadores y
de las empresas, y para mejorar la productividad
manteniendo y preservando los salarios y las
condiciones laborales del conjunto de las empresa y
los trabajadores de nuestro país”.
“Se trata de que ganemos
el futuro y que el futuro sea mejor o al menos no
sea peor que el presente y el pasado reciente” ha
finalizado.