El Secretario General de
UGT, Cándido Méndez, resaltó ayer que la política
fiscal debe convertirse en el pilar de la lucha
contra el déficit, y no la política de ajuste porque
ésta “nos puede jugar una muy mala pasada, no
resolver el problema del déficit, retrasar la
recuperación de la economía y aumentar el
desempleo”.
Méndez hizo estas
declaraciones después de la reunión que, junto con
el Secretario de Política Institucional Frederic
Monell, mantuvo con el diputado de IU, Gaspar
Llamazares, y el diputado y Secretario General de
ICV, Joan Herrera. Estas reuniones forman parte del
marco de contactos habituales que mantiene el
sindicato con los partidos políticos del arco
parlamentario para analizar la situación actual.
El Secretario General de
UGT, que destacó la coincidencia con este grupo
parlamentario en que el esfuerzo nacional para
luchar contra la crisis no se puede hacer sobre los
gastos, sino a través de la política fiscal, porque
es más equilibrado. Señaló que el sindicato apuesta
porque el esfuerzo se realice en la política fiscal
global, profunda, que recupere la progresividad y
que el principio de que quien más tiene más pague
sea una realidad contra la crisis económica.
Destacó que el plan de
ajuste del Gobierno “tiene una escalofriante falta
de equidad”, recae sobre determinados sectores de la
población como pensionistas, empleados públicos,
dependientes y genera problemas en la reconversión
de empresas que están defendiendo decenas de miles
de puestos de trabajo. “Ese plan de ajuste es
injusto y puede ser contraproducente para luchar
contra la crisis”.