El
dato del IPC interanual, publicado hoy por el
Instituto Nacional de Estadística, ha registrado
un descenso de dos décimas en febrero,
situándose en el 0,8%, tras cuatro meses al
alza. La variación mensual ha aumentado ocho
décimas situándose en el – 0,2%. UGT quiere
destacar la importancia de la firma del
“Acuerdo para el Empleo y la Negociación
Colectiva 2010-2012” (AENC) como una
herramienta imprescindible para la recuperación
económica en nuestro país, ya que con él se ha
avanzado en la protección de los trabajadores,
tanto en materia de condiciones de trabajo y de
empleo como en material salarial. El sindicato
considera el crecimiento de los salarios un
factor clave en la recuperación del consumo y la
confianza, y resalta la necesidad de mantener
las políticas de estímulo a la economía y al
empleo y por políticas públicas que impulsen la
actividad económica mientras se recupera el
consumo y la inversión.
Según los últimos
datos publicados hoy por el Instituto Nacional
de Estadística, la variación interanual del IPC
en febrero se ha situado en el 0,8%, con lo que
experimenta un descenso de dos décimas con
respecto al dato registrado el mes de enero. Por
su parte, la tasa de variación mensual aumenta
ocho décimas situándose con ello en el -0,2%.
Los grupos que han
tenido una mayor influencia en esta ligera
moderación de la tasa anual son, por un lado,
los Transporte, que han crecido un 5,8%, cinco
décimas menos que el mes anterior, debido sobre
todo a la mayor estabilidad de los precios de
los carburantes y lubricantes frente a la
importante subida que experimentaron hace un
año, por otro, el grupo de Alimentación y
bebidas no alcohólicas, que con una tasa del
-2,7% se encuentra tres décimas por debajo ha
registrado el mes anterior, debido a la
variación de alimentos como carne de ave, otros
productos lácteos y legumbres entre otros, y por
el otro, debido también al grupo de Ocio y
cultura, que con una caída del 2,1% se encuentra
cinco décimas por debajo de la tasa registrada
en febrero, descenso que se debe,
principalmente, a la disminución de los precios
del viaje organizado.
Por su parte, la
inflación subyacente, que mide la variación
general de precios descontando los alimentos no
elaborados y los productos energéticos, se
mantiene en febrero en el 0,1%, reduciéndose la
distancia que le separa del IPC general hasta
las siete décimas.
En febrero, el Índice
de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) se ha
situado en el 0,9%, disminuyendo, por lo tanto,
dos décimas si lo comparamos con el crecimiento
experimentado el mes anterior. Para el conjunto
de la Zona Euro la variación interanual del IPCA
se ha situado, también, en el 0,9% volviendo a
coincidir ambas tasas dos meses después y
desapareciendo, por lo tanto, el diferencial
positivo que registramos en España con respecto
a los países con los que compartimos moneda.
CONCLUSIONES
El dato del IPC
interanual, publicado hoy por el Instituto
Nacional de Estadística, vuelve a registrar un
descenso tras haber encadenado cuatro meses al
alza. Esta moderación en la tasa de variación se
debe al mantenimiento en el nivel general de los
precios de los carburantes, frente a los
incrementos que se registraron en febrero de
2009, y a las caídas de los precios en la
alimentación y en el ocio y la cultura, que
registran las tasas más bajas en dieciséis años.
Vuelve a cobrar especial importancia el
seguimiento de los precios de carburantes y
lubricantes, al confirmarse, un mes más, nuestra
enorme dependencia mostrada hacia este grupo. Su
influencia es tal, que la evolución general de
los precios de nuestra economía está
completamente supeditada a la evolución de
muestren los precios de carburantes y
lubricantes, por lo que habrá que tener especial
cautela ante bruscas oscilaciones que puedan
registrarse en los próximos meses.
Conviene destacar,
además, que pese al ligero descenso
experimentado en febrero por el IPC, se vuelven
a registrar, por cuarto mes consecutivo, valores
positivos. Es decir, que pese a que el consumo
todavía no se ha recuperado totalmente, como lo
demuestra el dato del IPC subyacente que se
mantiene en la misma tasa que el mes anterior,
no se están en ningún caso produciendo caídas en
el nivel general de precios, por lo que debemos
descartar más si cabe el término deflación.
En este contexto,
desde UGT queremos destacar la importancia que
tiene la firma del “Acuerdo para el Empleo y
la Negociación Colectiva 2010-2012” (AENC),
en la medida en que consideramos que se
configura como un instrumento imprescindible de
cara a la recuperación económica de nuestro
país. Por un lado, con su firma se consiguió
recuperar la centralidad de la negociación
colectiva, un importante paso al que se une la
vuelta a las negociaciones en las mesas de
diálogo social, y por el otro, avanzar en la
protección de los trabajadores, tanto en materia
de condiciones de trabajo y de empleo como en
materia salarial.
Consideramos, por lo
tanto, que el ámbito apropiado para regular las
condiciones de trabajo, contribuir a la cohesión
social y mejorar los niveles de vida de los
trabajadores, es la negociación colectiva. A
esto se le une el compromiso por el
mantenimiento y recuperación del empleo y el
crecimiento moderado de los salarios de los
trabajadores.
El último punto
aludido, el del crecimiento de los salarios de
los trabajadores, es básico, en la medida que es
un factor clave en la recuperación del consumo
de nuestro país, y con ello de la demanda
agregada y, por tanto, de la actividad
económica. En la medida en que las mejoras en
las condiciones de trabajo junto con el aumento
moderado de los salarios de los trabajadores se
haga efectivo, los agentes que intervienen en la
actividad económica de nuestro país recuperarán
la confianza y se elevarán los niveles de
consumo y de inversión, aumentando con ello la
actividad y por tanto los niveles de empleo, lo
que nos permitirá dejar atrás la actual
coyuntura por la que atravesamos.
Señalar, por último,
la necesidad de mantener las políticas de
estímulo a la economía y al empleo hasta que los
indicadores con los que contamos no nos
demuestren que la economía se encuentra
totalmente afianzada, para lo que todavía queda
trabajo por hacer. A la necesidad de recuperar
la demanda interna se le une la necesidad de
apostar por las políticas públicas que impulsen
la actividad económica mientras que se recupera
el consumo y la inversión por medio de los
agentes privados.
