
Los trabajadores europeos
se movilizarán el próximo 29 de septiembre en
Bruselas, coincidiendo con la reunión del Ecofin
(Consejo de Economía y Finanzas), para exigir de la
Unión Europea una estrategia de salida a la crisis
basada en el crecimiento y el empleo y contra los
recortes sociales. Ésta es una de las decisiones del
Comité Ejecutivo de la Confederación Europea de
Sindicatos (CES) celebrado ayer, a la que asistió el
Secretario General de UGT y vicepresidente primero
de la Confederación, Cándido Méndez, y el Secretario
de Política Internacional Manuel Bonmati. El Comité
respalda de esta forma la propuesta de UGT de
definir y establecer un compromiso europeo común
frente a los recortes sociales en Europa.
La Resolución del Comité
Ejecutivo de la Confederación Europea de Sindicatos
(CES) recoge la propuesta de UGT de definir una
estrategia europea para denunciar y hacer frente a
las políticas económicas que se están practicando
en la Unión Europea y que comprometen la posibilidad
de relanzar la economía. Además, considera que estas
medidas complementarían las adoptadas a nivel
nacional y demanda un enfoque común de la CES ante
las necesidades de la economía de la Unión Europea.
En dicha reunión, en la
que han participado el Secretario General de UGT y
Vicepresidente primero de la Confederación, Cándido
Méndez, y el Secretario de Política Internacional de
UGT, Manuel Bonmati, la CES convoca una
euromanifestación en Bruselas, el 29 de septiembre,
coincidiendo con la reunión del Ecofin, por el
crecimiento económico y el empleo y contra los
recortes sociales. Además va a desarrollar una
campaña de acción sindical en toda Europa, en la que
bajo el paraguas flexible de la CES se respaldarán
todas aquellas iniciativas que las organizaciones
miembros de la Confederación organicen en su
territorio.
La CES reitera la demanda
de un Plan Europeo de Recuperación que estimule el
empleo, la inversión y el crecimiento económico. El
movimiento sindical europeo reclama inversiones en
nuevas tecnologías, transporte y construcción, entre
otros sectores, y la necesidad de nuevas políticas
industriales que impulsen la producción en Europa.
Además, la resolución
manifiesta la necesidad de una regulación más
contundente de los mercados financieros, ayudas para
el empleo de los jóvenes y el fortalecimiento de una
Europa más social. Las políticas de recortes en una
fase de recesión que tanto lastraron la década de
1930 no se pueden volver a repetir.
Por ello, la CES considera
fundamental el Diálogo Social como medio para
diseñar estrategias de salida de la crisis basadas
en el crecimiento y en el empleo.
En su Resolución, la CES
ha tenido en cuenta que tras el inicio de la crisis
financiera, en 2008, la reacción de la Unión Europea
y del G-20 fue, en general positiva, haciendo frente
a la difícil tarea de dirigir la salida de la misma
disminuyendo el gasto público hacia niveles más
normales de deuda pública. Pero la especulación de
los mercados ha generado, en algunos gobiernos,
estrategias prematuras de salida de la crisis,
basadas en el recorte del Estado del Bienestar y de
los derechos de los trabajadores, lo que ha
originado, en algunos casos, conflicto social.