El
Secretario General de UGT, Cándido Méndez, ha
señalado hoy que le "gustaría que el Parlamento le
frenara los pies al Gobierno" para "al menos, echar
para atrás el retraso en la edad de jubilación y la
congelación de las pensiones contributivas". De esta
forma, aseguró que se conseguiría "restaurar el
Pacto de Toledo, que ha roto el Ejecutivo".
Méndez, que ha realizado
estas declaraciones previas a la clausura la X
Escuela de Verano de UGT Extremadura, en
Aldeacentenera Cáceres) ha destacado que la
intervención del presidente del Gobierno, en el
debate del Estado de la Nación, muestra "la
consumación del cambio de estrategia" de las
políticas sociales del Ejecutivo, ya que "ha vuelto
a enganchar el tema de la reforma laboral" en su
discurso y a "insistir en el desplazamiento de la
edad de jubilación". Por ello, la huelga general
convocada para el 29 de septiembre "se hace más
legítima si cabe" tras el debate, ha asegurado.
Llegar
hasta los tuétanos de los centros de trabajo
El Secretario General de
UGT pidió "un esfuerzo" a los trabajadores para que
acudan "masivamente" a la huelga y señaló que junto
al líder de CC.OO, Fernández Toxo, recorrerán hasta
ese día el país. "Vamos a llegar hasta el tuétano de
los centros de trabajo” para que los trabajadores
"sepan que España con esta política está corriendo
un riesgo cierto de que las jóvenes generaciones
tengan menores derechos laborales y menores
garantías de trabajo" además de "peores y más
tardías condiciones de jubilación" que los
trabajadores de edad madura. "Corremos un riesgo muy
serio”, ha dicho, “de que en España se rompa esa
escala ascendente de progreso de las clases
trabajadoras de los últimos 30 años, que se ha
producido por el esfuerzo de nuestros abuelos y
nuestras abuelas, que fueron capaces de luchar a
favor de la democracia y del progreso".
Méndez ha indicado que
"la reforma laboral convierte en papel mojado la
Ley de Economía Sostenible", dado que las medidas
diseñadas por el Gobierno de Zapatero para "salir de
la crisis económica y para avanzar en la
recuperación económica" suponen "el camino del
abaratamiento de los costes del factor trabajo". Ha
criticado también que se pretenda retrasar la edad
de jubilación a los 67 años y cuestionó si “el
Gobierno va a poder garantizar un puesto de trabajo
hasta los 67 años, porque la realidad es que hoy por
hoy no se garantiza ni tan siquiera a los 65 años" y
ha señalado que "el Gobierno está planeando quitar
del medio mecanismos de rejuvenecimiento de las
plantillas españolas; los trabajadores en edad
madura sustituidos por jóvenes, hasta eso lo quieren
quitar".