“El Gobierno reconoce que
la reforma no va a contribuir a la creacción de
empleo y ahora tiene que aceptar que esta reforma
pasará a los anales de la historia de los cambios
laborales como la reforma del abaratamiento del
despido, es la reforma del despido no la reforma del
empleo”.
El Secretario General de
UGT, Cándido Méndez, ha realizado estas
declaraciones esta mañana durante una entrevista
para la Cadena Ser donde ha subrayado que se trata
de una reforma que “pensando fundamentalmente en
tranquilizar a los mercados financieros ha acabado
pensando en los empresarios y satisface ampliamente
sus posiciones”.
Méndez ha señalado que en
relación con la reforma hay dos elementos “muy
rechazables”. Primero, ha explicado, porque con el
procedimiento, que se ha realizado de forma caótica
y a hurtadillas en el periodo estival, el Gobierno
ha tratado de que la refroma pasara desapercibida y,
además, porque en cuanto al contenido “no se puede
hablar en ningún caso de que esta reforma es la de
la flexibilidad interna porque lo que han hecho ha
sido consolidar las estrategias empresariales para
utilizar como fórmula privilegiada de ajuste el
despido de los trabajadores”.
“El dato de la EPA es francamente negativo”
El
Secretario General de UGT ha subrayado que
el dato de la Encuesta de Población Activa
publicados hoy “es francamente negativo” y
tenemos que seguir considerando “la botella
medio vacía” porque el paro sigue aumentando
y hay un dato demoledor, el hecho de que
aumenta el número de familias españolas en
las que todo sus miembros están en paro, la
situación económica de los hogares ha
supuesto que personas que no han querido
incorporarse al mercado laboral activo en
los últimos años, por ejemplo, personas de
edad, mujeres que nunca habían trabajado o
incluso jóvenes en edad de estudiar, tengan
que hacerlo ahora.
|
Cándido Méndez ha
resaltado que “el único problema no es que el
Gobierno se haya quedado sin discurso, sino que
además ha abrazado el discurso que hasta hace poco
tiempo combatía” ya que “se apuesta por lo de
siempre, por el abaratamiento del coste del
despido”, ahondando en los viejos errores de
siempre.
“No hay grandeza en las
medidas impopulares que se están tomando, se trata,
simplemente, de la aceptación de una imposición sin
haber defendido en profundidad la potencialidad y la
realidad de la economía española” ha manifestado, y
“los trabajadores y el conjunto de la sociedad van a
entender que la Huelga General del 29-S es legítima,
razonable y que hay que secundarla para ganar el
futuro”. “La huelga lo que pretende es cambiar la
orientación de la política del Gobierno, hacerle
rectificar, porque se trata de una decisión negativa
contra el presente pero también contra el futuro de
los trabajadores y la sociedad”, ha concluido.