El
Secretario General de UGT, Cándido Méndez, ha afirmado que “la
política del Gobierno conspira contra la igualdad”. “El conjunto
de medidas que está imponiendo el Gobierno de la Nación, con la
reforma laboral, el plan de ajuste y otros elementos que se
pueden incorporar en un futuro en relación con la situación
laboral en nuestro país se pueden definir como una conspiración
contra la igualdad” manifestó.
Cándido Méndez ha realizado estas declaraciones en la clausura
de la V Escuela de Mujeres Dirigentes de UGT, donde ha
considerado que el contenido de la Ley de Igualdad sufre una
“muy dura contralectura” como consecuencia de las medidas de
ajuste y de la reforma laboral del Gobierno.
En
este sentido, ha advertido que esta reforma laboral “no va a
resolver” los problemas de la dualidad en el mercado de trabajo
y va a producir “una fractura para siempre entre los contratos
temporales y los indefinidos”, por lo que, si esto no se
resuelve, “estas normas pueden perpetuar la situación de
discriminación en materia de contratación laboral que tiene la
mujer en nuestro país”.
Además, medidas como la de retrasar la edad de jubilación de los
65 a 67 años “va a repercutir de una manera mucho más negativa
en el ámbito de la mujer trabajadora, ya que es este colectivo
el que tiene más dificultades para acceder a la pensión
contributiva”.
Por
todo ello, el Secretario General de UGT ha afirmado que “vamos a
impulsar con mucha determinación la huelga general. El paso
atrás tan serio que significan las medidas del Gobierno en
relación con la calidad del empleo y con la igualdad vamos a
contrarrestarlo de una manera masiva, democrática y muy
contundente el 29 de septiembre”.
El sindicato valora negativamente
el procedimiento y el contenido de la reforma de la Ley de Cajas
Cándido Méndez ha valorado la
reforma de la Ley de Cajas
aprobada en el pasado Consejo de Ministros. El Secretario
General de UGT ha considerado que el sindicato valora “de una
manera muy negativa” el contenido de dicha reforma y su
procedimiento, ya que “no es de recibo” que una reforma de una
parte del sistema financiero “que acumula el 53% del ahorro de
los ciudadanos de nuestro país se pretenda hacer por la vía del
decreto ley y no a través de un debate sosegado, claro y
transparente”.
En
cuanto al contenido, esta reforma, “junto con la serie de
iniciativas que se están planteando y desarrollando por parte de
las cajas en materias de fusiones, puede producir un duro ajuste
en términos laborales”.
Por ello, “expresamos nuestra discrepancia total por los
procedimientos y por los contenidos, y constatamos el cambio de
carril del Gobierno, que se expresó en el plan de ajuste, en la
reforma laboral y ahora con esta privatización de las cajas”.