El
Secretario General de UGT, Cándido Méndez, ha
afirmado que la Huelga General del 29 de septiembre
pretende ser un “antídoto contra la impotencia y la
resignación, y un acicate para que la opinión
pública española y la clase trabajadora tome
confianza”.
Cándido Méndez ha
realizado estas declaraciones en el Congreso
Sindical de Medio Ambiente organizado por UGT-País
Valenciano, donde ha manifestado que, con la
convocatoria de la huelga, “lo que queremos es ganar
un futuro mejor exigiendo otra política”,
manifestando “el rechazo a la reforma laboral y al
plan de ajuste del Gobierno, que son
contraproducentes, inútiles e injustos” y, en
definitiva, “con la exigencia de otras
alternativas”.
El Secretario General de
UGT ha considerado que la reforma laboral volverá a
incidir en “un modelo fracasado” basado en el
“abaratamiento del coste del factor trabajo y en el
mantenimiento de la precariedad laboral”. “No va a
resolver el problema de la dualidad laboral ni va a
aumentar la estabilidad en el empleo, sino que va a
consolidar la temporalidad para los restos”,
manifestó.
El FMI
reconoce que el plan de ajuste y la reforma laboral
no van a contribuir al crecimiento económico
Cándido Méndez ha afirmado
que, aunque “el objetivo reconocido” por el Gobierno
con la reforma laboral no es el de “resolver los
problemas de la economía real”, sino el de
“tranquilizar a los mercados financieros” y enviarle
un mensaje a las instituciones financieras
internacionales “de que España hace sus deberes”, lo
que ha conseguido es “reducir la confianza de la
sociedad española en la lucha contra la crisis y,
además, no se ha ganado el respeto ni de los
mercados financieros ni de las instituciones
financieras internacionales”.
Además, ha recordado que
el Fondo Monetario Internacional dice en su último
informe que, en relación con el crecimiento
económico para 2011, las previsiones del Gobierno se
reducirán “a más de la mitad”. “En abril decía que
España iba a crecer nueve décimas el año que viene,
y ahora, después del plan de ajuste y la reforma
laboral, ha reducido su previsión a seis décimas”,
ha considerado, “por lo que el propio FMI reconoce
que el plan de ajuste y la reforma laboral no van a
contribuir al crecimiento económico ni a la creación
de empleo, sino que ponen en riesgo la solvencia de
la economía española en el medio plazo”.
Siempre
que se habla del futuro de las pensiones se incide
en cómo recortar el gasto, nunca en cómo mejorar los
ingresos
Cándido Méndez ha afirmado
que, en el ámbito de las pensiones, “faltan ideas y
un liderazgo político en la Unión Europea”, ya que
“por un lado, la UE dice que hay que llevar la
jubilación a los 70 años y, por otro, su Comisario
de Empleo dice que no es la fórmula ideal”.
Para UGT “es una fórmula
equivocada”. Primero, “porque en España nadie da
garantías de que las empresas mantengan en el puesto
de trabajo a alguien con más de 65 años, sino que a
los trabajadores de más de 52 años se les expulsa
del mercado laboral y no se les vuelve a contratar”,
y segundo, “porque ya hay una fórmula de jubilación
flexible acordada entre sindicatos, patronal y
Gobierno y consensuada por los grupos
parlamentarios, que desplaza la edad de jubilación
más allá de los 65 años por la vía voluntaria y del
incentivo económico”.
Por ello, ha afirmado que
“estamos hartos de que cada vez que se habla del
futuro de las pensiones siempre se incida en cómo
recortar el gasto y nunca se plantee cómo mejorar
los ingresos”.