UGT valora el
nuevo Plan de Promoción de la Inclusión Social,
aprobado hoy por el Consejo de Ministros, porque
todos los esfuerzos que se desarrollen para
luchar contra la pobreza y la exclusión, van a
ser imprescindibles para abordar la situación
económica actual (ha aumentado el número de
personas con un perfil que, hasta ahora, no era
el rostro de la exclusión social). Valora que se
promueva y apoye la actividad que desarrollan
las entidades que se dedican a luchar contra la
exclusión, pero advierte que la labor que
realizan no puede ser sustitutiva de las
actuaciones públicas. El sindicato insta a que-
en este Año Europeo de la lucha contra la
pobreza y la exclusión social, y coincidiendo
con la Presidencia Española de la Unión Europea-
la próxima Estrategia Europea 2020 alcance
compromisos cuantificables económicamente para
combatir y reducir la pobreza. En este sentido,
demanda, entre otras cosas: configurar a nivel
Europeo el concepto de Renta Mínima de
Inserción; garantizar ingresos dignos y
suficientes, dirigir políticas concretas a los
grupos susceptibles de exclusión social; e
incrementar, anualmente, el Salario Mínimo
Interprofesional , en línea con la Carta Social
Europea.
En el día de
hoy, se ha aprobado en el Consejo de Ministros
un nuevo Plan de Promoción de la Inclusión
Social, cuyo objetivo principal es el de
promover y apoyar la actividad que vienen
desarrollando las entidades que se dedican a
luchar contra la exclusión social. Nos
encontramos en un momento en el que todos los
esfuerzos que se desarrollen por parte del
Ejecutivo para la lucha contra la pobreza y la
exclusión, van a ser imprescindibles para
abordar la situación económica actual. No sólo
debemos combatir la pobreza que existía en
nuestro país, recordemos que antes del año 2008
y por tanto antes de la crisis, España se
encontraba como el tercer país con mayor índice
de porcentaje de personas que se encuentran en
situación de marginación (20%); sino que ahora
debemos afrontar las nuevas situaciones de
pobreza y exclusión como consecuencia de la
importante destrucción de empleo que se está
produciendo. Por tanto las políticas deben
dirigirse no solo a minimizar la exclusión
social sino a evitar las consecuencias que se
producen como consecuencia de la pérdida del
empleo.
Existe un
incremento muy importante de las personas que
acuden a instituciones en busca de ayudas de
carácter asistencial, emergencia social, ropa y
alimentos; en definitiva, los recursos que se
dedicaban a estrategias dirigidas a inclusión
social, han tenido que redirigirse a la atención
de necesidades básicas, con un importante
incremento del número de personas, con un perfil
que hasta ahora no era el rostro de la exclusión
social. Lo cierto es que las entidades sociales
han tenido que dar respuesta a esta demanda,
pero para UGT esta responsabilidad pertenece,
exclusivamente, a las Administraciones Públicas.
La labor que realizan estas Instituciones no
pueden ser sustitutivas de las actuaciones
publicas porque estamos hablando de justicia
social y derechos de los ciudadanos que, en
ningún caso, deben ser reemplazados por acciones
asistencialistas.
Aprovechando
que el año 2010 es el Año Europeo de lucha
contra la pobreza y la exclusión social, y
coincidiendo con el primer semestre con la
Presidencia Española de la Unión Europea, todos
los actores debemos dirigir nuestros esfuerzos a
reforzar el compromiso de la Unión Europea y sus
Estados miembros a la lucha contra la pobreza.
Es imprescindible que la próxima Estrategia
Europea 2020 asuma el reto de combatir y reducir
la pobreza, alcanzando compromisos
cuantificables económicamente. Para UGT esta
Estrategia debe aportar por políticas que
desarrollen y potencien la protección y la
cohesión social; esto significa que los sistemas
de protección social sean universales,
garantizando el bienestar social de la
población, a través del desarrollo de los
servicios sociales, la protección jurídica y la
garantía económica, de tal forma que permitan a
todos los ciudadanos, especialmente a los más
necesitados, acceder y ejercer nuestros derechos
sociales fundamentales.
La situación
de crisis actual, ha provocado un incremento del
desempleo, pero una de las consecuencias
fundamentales ha sido el descenso de los empleos
de calidad, se trabaja en peores condiciones con
unos salarios más bajos. Por tanto, otra de las
acciones que debe contemplar la Estrategia
Europea es la de asegurar un empleo de calidad,
con salarios dignos, en igualdad de condiciones
y reduciendo la temporalidad en el empleo.
Desde UGT,
como instrumentos para combatir la pobreza y la
exclusión social, reivindicamos:
Garantizar ingresos dignos y suficientes
prestando especial atención a las rentas más
bajas, para que los ingresos mínimos sean
suficientes.
Dirigir
las políticas y actuaciones a los grupos
susceptibles de exclusión social con
acciones concretas y transversales para
prevenir y/o erradicar la exclusión.
Garantizar el acceso al empleo a aquellos
grupos de trabajadores susceptibles de
sufrir discriminaciones, realizando una
formación para el empleo adaptada a las
condiciones específicas de estos
trabajadores.
Incrementar anualmente el SMI en la línea de
la Carta Social Europea para poder
distanciar a aquellos trabajadores con
salarios más bajos de los límites del umbral
de la pobreza.
Elaborar
una normativa que garantice una renta
suficiente a todos los ciudadanos que se
encuentren en situación de necesidad y, que
a favorezca la incorporación socio-laboral
de estas personas
Configuración a nivel Europeo del concepto
de Renta Mínima de Inserción, con criterios
homogéneos en cuanto a su ordenación y
requisitos para su concesión.