Méndez ha precisado
que, más allá del contenido material del
Acuerdo, lo que ha pesado en el ánimo de UGT a
la hora de firmarlo ha sido un aspecto
intangible, “el factor confianza que puede
imprimir la firma de este acuerdo en la sociedad
española”. Este acuerdo es una demostración de
que “es posible trabajar y luchar unidos contra
la crisis económica. Luchar unidos
representantes de intereses con frecuencia
contrapuestos, como somos las organizaciones
sindicales y patronales”. En este sentido,
Méndez ha manifestado que “ojála” pueda servir
de referencia para otros ámbitos institucionales
y políticos, porque “creo que este país necesita
enviar, hacia dentro y, también, hacia fuera, un
mensaje muy potente de que estamos todos a una,
remando en la dirección de luchar contra la
destrucción de empleo y a favor de la
recuperación económica de nuestro país”.
Cándido Méndez desea que este acuerdo sirva de
referencia para otros ámbitos institucionales y
políticos
|
El Secretario General
de UGT explicaba las razones que han llevado al
sindicato a ratificar unánimemente este acuerdo:
primero, “la difícil situación económica que
atraviesa nuestro país y la necesidad, por lo
tanto, de utilizar una herramienta, como es la
negociación colectiva, que ampara a 12 millones
de familias trabajadoras y a millones de
empresas, para contrarrestar los efectos de la
crisis económica”. En este sentido, uno de los
factores clave ha sido “el hecho de que el
primer componente del acuerdo sea la
preservación, mantenimiento y la recuperación
del empleo”.
Otra clave ha sido que
la patronal haya admitido que el acuerdo tenga
carácter plurianual, lo que tiene bastante
simetría con lo que ocurre habitualmente en la
negociación de los convenios colectivos, que con
mucha frecuencia se firman por dos, tres o,
incluso, por más años de duración.
Además, en el Acuerdo
se alcanza un equilibrio entre los contenidos
salariales y de empleo, es decir, se apuesta por
la recuperación del empleo y, a su vez, también,
por la protección de los salarios de las
trabajadores y trabajadoras, esencial para
contribuir a la recuperación económica.
Méndez ha señalado que
por delante todavía queda mucho trabajo y
asuntos por desarrollar como la necesaria
reforma de la negociación colectiva. En este
aspecto “podemos pensar que hay un punto de
encuentro, que es que en un país como el nuestro
con un tejido productivo tan atomizado no se le
debe de negar la negociación colectiva a la
pequeña empresa”. Esto permitirá modernizar los
procesos productivos, a través de una mayor
innovación tecnológica, y vincular la
estabilidad y la formación para la mejora de la
competitividad de las pymes en nuestro país.