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Un nuevo informe que la CSI
publicará el 8 de marzo, Día Internacional de la
Mujer, revela que la brecha salarial entre hombres y
mujeres en el mundo podría ser mucho mayor que las
cifras oficiales proporcionadas por los gobiernos.
El informe, “(Des)igualdad de género en el mercado
laboral”, basándose en los resultados de una
encuesta realizada a 300.000 mujeres y hombres de 20
países distintos, sitúa la brecha salarial mundial
en un 22%, frente al 16,5% obtenido a partir de las
cifras oficiales de los gobiernos y que la CSI
publicó el 8 de marzo del año pasado.
El informe confirma también previas
averiguaciones en relación a que la afiliación a un
sindicato y, en particular, la inclusión de las
mujeres en convenios colectivos significa ingresos
mucho mejores tanto para mujeres como para hombres,
así como a mejores salarios para las mujeres en
comparación a sus compañeros de trabajo. El estudio
– continuación del Informe sobre la brecha salarial
de género de la CSI del 8 de marzo de 2008 – ha sido
redactado por Incomes Data Services (empresa
especializada en el análisis salarial, situada en
Londres) y está basado en encuestas por internet
realizadas en 2008 por la Fundación WageIndicator en
países industrializados y en desarrollo.
“El informe confirma claramente las
ventajas que implica para hombres y mujeres
trabajadores la afiliación sindical, tanto más
importantes en estos tiempos de crisis económica
cuando los puestos de trabajo y el nivel de vida de
millones de trabajadores se ven seriamente
amenazados”, dijo Guy Ryder, Secretario General de
la CSI.
Otros resultados clave del informe
son la confirmación de que las mujeres con mayores
cualificaciones educativas experimentan en realidad
una brecha salarial mayor en comparación con los
hombres con cualificaciones similares; que la brecha
salarial es menor en el sector de empleo público que
en el privado; y que la brecha salarial aumenta con
la edad.
“Existe una serie de razones por las
que las mujeres siguen ganando mucho menos que los
hombres, como es la discriminación tanto abierta
como sutil contra las mujeres en el mercado laboral
y en el lugar de trabajo, la manera en que los
empleadores (sobre todo en el sector privado)
gestionan las promociones a puestos de trabajo mejor
pagados, y la falta de protección de la maternidad
para mujeres y baja por maternidad para hombres y
mujeres”, señaló Sharan Burrow, Presidenta de la CSI
y de la central sindical australiana Australian
Trade Union Centre (ACTU).
Un nuevo vídeo especial de la
CSI sobre la protección de la maternidad intenta
llamar la atención pública en relación a los
problemas a los que se enfrentan las mujeres
trabajadoras a la hora de equilibrar el trabajo y
las tareas del hogar, y en la comunidad.
Impacto de la crisis
económica en las mujeres
El informe examina asimismo el
impacto de la recesión económica en las
posibilidades de las mujeres de tener un empleo y
contar con ingresos. Las crisis anteriores tuvieron
consecuencias especialmente negativas para las
mujeres de países en desarrollo empleadas en los
sectores industriales de la exportación y de la
agricultura. Los recortes en gastos en sanidad,
protección social y educación por parte de los
gobiernos suelen afectar también más a las mujeres.
Además hay que prestar especial atención a los
impactos que tienen las respuestas políticas en las
mujeres, en el contexto de las medidas del gobierno
que se toman para abordar la actual crisis.
“La tendencia mundial a reemplazar el
empleo regular por el trabajo de subcontratación y
de agencia también ha afectado de manera particular
a las mujeres, y estos puestos de trabajo precario
serán los primeros en desaparecer cuando los
empleadores reduzcan plantilla por la recesión
mundial. Miles de millones de mujeres que trabajan
en el servicio doméstico y como trabajadoras
migrantes se enfrentan a perder o han perdido sus
puestos de trabajo, con lo que hogares del mundo que
ya están pasando apuros se ven especialmente
afectados por esto”, dijo Ryder.
Un capítulo especial del informe
aborda también los terribles costos humanos y
económicos que supone la violencia contra las
mujeres, examinando de cerca su impacto en los
hogares, en la sociedad y en el trabajo. El informe
cita cifras de la OMS que denuncian cómo en algunos
países la mayoría de mujeres experimenta agresiones
físicas e intimidación psicológica, mientras que una
media mundial de cerca de un tercio de las mujeres
son víctimas de la violencia en algún momento de sus
vidas. Junto con los daños físicos y mentales
duraderos causados por la violencia contra las
mujeres, el informe da claras pruebas de sus
consecuencias económicas en el empleo y en la
situación económica de las mujeres. Se dan ejemplos
de los costos económicos totales de la violencia
contra las mujeres en varios países, con cifras
globales totales de decenas e incluso cientos de
miles de millones de dólares.
“Los sindicatos de todo el mundo
están trabajando para erradicar la violencia contra
las mujeres con medidas por parte de los gobiernos,
incrementando la concienciación y también a través
de medidas que se llevan a cabo en los lugares de
trabajo. Hacemos un llamamiento a todos los
gobiernos para que trabajen juntos a fin de
establecer un panorama completo de las causas y
efectos de la violencia contra las mujeres,
incluyendo un análisis de los enormes costos
económicos que se añaden a las consecuencias para
las mismas mujeres y para la sociedad”, dijo
Burrow.
El informe está elaborado como parte
de la campaña de Global Unions “Trabajo decente –
vida decente para las mujeres”. |