Ante
las últimas declaraciones de la vicepresidenta
segunda del gobierno, UGT y CCOO quieren señalar
los principales retos que de forma ineludible se
deben acometer en este momento respecto del
sistema de Seguridad Social.
En este sentido, es
necesario recordar que todavía quedan pendientes
el cumplimiento de buena parte de los acuerdos
alcanzados en la última reforma del sistema de
pensiones de 2006.
Entre otros, queda por
culminar el proceso de integración del Régimen
Especial Agrario y el de Empleadas de Hogar en
el Régimen General de la Seguridad Social,
mejorando la protección social de estos
trabajadores. En el caso de los trabajadores
agrarios la fecha límite para su plena
integración se había establecido para el 1 de
enero de 2009, por lo que ya llevamos un año de
retraso en el cumplimiento de lo acordado. Así
mismo, está pendiente el procedimiento para la
modificación de las condiciones de trabajo, y,
en su caso, la reducción de la edad de
jubilación, de aquellas categorías de
trabajadores que desarrollen su actividad
laboral en peores condiciones de trabajo.
En lo que respecta a
la financiación del sistema de pensiones, es
necesario volver a insistir en la necesidad de
avanzar más decididamente en la culminación de
la separación de fuentes del sistema de
pensiones, que debería estar completada en el
año 2013. Sin embargo, en el ejercicio 2010 las
cotizaciones sociales tendrán todavía que asumir
algo más de 4.000 millones de euros destinados a
cubrir gastos que son de naturaleza no
contributiva, como los complementos a las
pensiones mínimas.
En el marco del modelo
de financiación del sistema de pensiones, es
necesario recordar que el Pacto de Toledo ya
estableció los principales elementos que
garantizan la sostenibilidad del sistema de
pensiones sin necesidad de hacer recortes. Como
ya hemos visto, estos instrumentos son la
culminación de la separación de fuentes, la
financiación por imposición general de los
gastos de gestión del sistema y, por último,
debemos resaltar el papel del Fondo de Reserva
como instrumento anticíclico que ayude a hacer
frente a periodos de dificultad económica. El
Fondo de Reserva ya cuenta con una dotación
58.000 millones de euros, a la que hay que sumar
la previsión del excedente correspondiente a los
ejercicios de 2008 y 2009.
Finalmente, respecto
de la edad de jubilación, y en sintonía con lo
que viene haciéndose en el resto de Europa,
frente a quienes pretenden retrasar la edad
legal de jubilación, desde las posiciones
sindicales defendemos el concepto de jubilación
flexible. En España todavía disponemos de
mecanismos suficientes que fomenten la figura de
jubilación flexible que permite optar
voluntariamente por anticipar o posponer la edad
de jubilación con la aplicación de los
consiguientes coeficientes de penalización o
bonificación, pero sin que en ningún caso exista
obligación legal de aumentar la edad ordinaria
de jubilación a los 65 años.
En todo caso, desde
CCOO y UGT volvemos a insistir al Gobierno en la
necesidad de que cualquier reforma que pretenda
acometerse en el sistema de pensiones deberá ser
fruto del acuerdo en el marco Diálogo Social y
el Pacto de Toledo.