Con motivo del Día Internacional de la Juventud, que
se celebra mañana bajo el lema “La sostenibilidad:
nuestro reto y nuestro futuro”, UGT quiere resaltar
la importancia de la participación de los jóvenes en
la consecución de un cambio de modelo productivo
basado en la sostenibilidad, y mostrar su rechazo a
propuestas que tratan de convertir a éstos en
trabajadores de segunda a través de reformas
laborales o propuestas como el contrato único, que
llevarían a una segmentación radical del mercado de
trabajo, convertirían a los jóvenes, de forma
permanente, en trabajadores más baratos, con menos
derechos, menor protección, y por tanto más
precarios.
Mañana se celebra el Día Internacional de la
Juventud dentro del marco del Programa de Juventud
de las Naciones Unidas cuyo lema este año hace
referencia al desarrollo sostenible desde una
perspectiva que engloba medio ambiente, sociedad y
economía.
Para afrontar los retos de la
globalización, la crisis alimentaria, el cambio
climático y el cambio de modelo económico necesario
tras la actual crisis, UGT viene reivindicando desde
hace años, la necesidad de abordar un cambio de
modelo productivo basado en un desarrollo sostenible
que ayude a crear un nuevo tejido industrial
centrado en sectores relacionados con la economía
verde, y que garantice empleos estables y de
calidad.
Según datos de la EPA, los jóvenes españoles tienen
la mayor tasa de desempleo de toda la Unión Europea,
con un índice del 32%. Cada vez les cuesta más
encontrar un puesto de trabajo acorde a su formación
y su salario medio no llega a alcanzar los 15.000
euros netos anuales. Se encuentran en una de las
peores situaciones laborales y económicas habidas en
nuestro país, que está a la cola de Europa en temas
de empleo y emancipación.
En el contexto de la actual crisis económica,
algunas entidades e instituciones de nuestro país
están planteando medidas que convertirían a los
trabajadores jóvenes en el “chivo expiatorio” de
esta crisis, como es el caso de las diferentes
propuestas de reforma laboral que se vienen
planteando bajo la excusa de reducir los actuales
niveles de temporalidad, cuando ese tipo de reforma
supone, de hecho, establecer una segmentación
radical del mercado de trabajo que convertiría a los
trabajadores jóvenes, de forma permanente, en
trabajadores más baratos, con menos derechos, menor
protección, y por tanto más precarios.
El sindicato considera fundamental luchar contra el
paro juvenil, crear puestos de trabajo de calidad, y
facilitar el acceso a una vivienda. No podemos
permitir ningún tipo de discriminación por edad en
el mercado laboral, debemos seguir trabajando por
reducir la tasa de temporalidad entre los jóvenes y
regular, de una vez por todas, las prácticas en
empresas y la situación de los becarios en España.
En este sentido UGT considera prioritario:
• La regulación del Estatuto del Becario con el
objetivo de actualizar la normativa existente y
evitar el uso indiscriminado que se hace de las
prácticas laborales por parte de algunas empresas,
cuyo único interés es la obtención de mano de obra
barata olvidándose, en definitiva, de la finalidad
de las prácticas y becas.
• Terminar con las diferencias salariales entre la
juventud trabajadora y el resto de trabajadores,
cuyas diferencias pueden llegar en algunos casos a
alcanzar el 40% del salario.
• Integrar a los jóvenes trabajadores en el proceso
de la negociación colectiva como principal
instrumento de la acción sindical.
• Potenciar el papel de la formación como
herramienta eficaz en el proceso de búsqueda de
empleo desarrollando las TIC como herramienta de
formación e información.
• Priorizar acciones efectivas en materia de
formación e información en prevención de riesgos
laborales que rompan la relación existente entre
empleo de los jóvenes y siniestralidad, con especial
incidencia sobre los riesgos psicosociales derivados
de la situación de inestabilidad.
• Incentivar la contratación indefinida evitando la
concatenación de contratos temporales entre la gente
joven.
• Adecuar el puesto de trabajo a la titulación,
categoría profesional y salario para evitar la
sobrecualificación.
• Mejorar el sistema educativo y vincularlo más y
mejor al sistema productivo, mejorando la Formación
Profesional y la Educación Superior.