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UGT
considera que el marco laboral no es la causa de las
deficiencias del modelo productivo español y, por
tanto, tampoco puede frenar hoy la recuperación
económica. El sindicato apuesta por medidas a corto
y medio plazo que profundicen en el cambio de modelo
productivo, y rechaza otras que proponen reformas
laborales, restricciones salariales y recortes de
derechos, como las realizadas por un grupo de
economistas, que igualan a todos los trabajadores en
la precariedad y ahondan en la crisis. UGT insiste
en la celebración de una conferencia de empleo e
industria, que con la participación de todas las
administraciones, complete, ordene y organice las
medidas adecuadas para salir de esta situación y
avanzar en ese cambio de modelo, medidas que deben
ser abordadas también en el marco del Diálogo
Social.
La denominada
“Propuesta para la reactivación laboral en España”
que han promovido un grupo de economistas a impulso
de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada
(FEDEA), y que ha sido suscrita por noventa y cinco
profesionales de distintas universidades y centros
de investigación, no hace sino reproducir las viejas
recetas que, de forma reiterada y recurrente, vienen
siendo esgrimidas desde hace tiempo y desde diversas
instancias.
Sin embargo, su
presentación en un momento como el actual, en el que
estamos inmersos en una grave crisis económica, ha
favorecido su difusión y repercusión en los medios
de comunicación, por lo que desde la UGT estimamos
necesario realizar una serie de consideraciones:
El origen de
la crisis económica no es laboral, ni es fruto
de una crisis cíclica. Proviene del sistema
financiero internacional y de las debilidades
estructurales de nuestro sistema productivo
ampliamente denunciadas por la UGT frente al
silencio de muchos otros. El marco laboral no es
causa de las deficiencias de nuestro modelo
productivo, como no entorpeció el notable
crecimiento económico experimentado por nuestra
economía durante un dilatado período de tiempo.
Difícilmente puede frenar hoy la recuperación
económica, ni el cambio de modelo productivo,
cuando nunca fue la causa de un modelo
productivo español cimentado en empleos de baja
cualificación y bajos salarios.
-
Si nuestro
país es uno de los que más empleo está
destruyendo es porque el empleo se utiliza como
variable de ajuste del sistema económico, dado
el incorrecto uso del recurso a la temporalidad
y las facilidades para la rotación y la salida
del mercado de trabajo. Ello desmiente las
infundadas acusaciones planteadas desde
distintos ámbitos sobre una supuesta rigidez del
mercado de trabajo español que brilla por su
ausencia.
-
Pero se
olvida cuando se habla del objetivo de acabar
con la segmentación del mercado de trabajo que
tenemos un sistema de contratación laboral
causal, en el que la regla general es el
contrato indefinido y la excepción el de
duración determinada. Sólo cuando concurre
alguna de las causas previstas en nuestro
ordenamiento laboral se permite utilizar la
modalidad contractual establecida para cada
supuesto. Dicho de otro modo, no hay una
contratación laboral a la carta. No es que se
pueda contratar alternativamente bajo la
modalidad de contratación indefinida o bajo la
de duración determinada. No se pueden fusionar
modalidades de contratación que tienen
diferentes causas, salvo que lo que se pretenda
sea más que mejorar las condiciones de trabajo
de los trabajadores temporales, disminuir la
protección de los trabajadores con contrato
indefinido.
-
Se omite
igualmente que es la incorrecta, y a veces
abusiva, utilización de la contratación temporal
-como especialmente sucede con los contratos
eventuales y los de obra o servicio- la que
distorsiona el buen funcionamiento del mercado
laboral.
-
La obsesiva
idea de abaratar el despido y rebajar derechos,
tanto individuales como colectivos, de los
trabajadores para, según dicen, acabar con la
dualidad existente entre trabajadores
permanentes-trabajadores temporales, en
realidad, lo que produciría es igualar a todos
en la precariedad.
No es este tipo
de propuestas la que puede contribuir a salir de la
crisis.
Desde UGT venimos
demandando la celebración de una Conferencia sobre
el Empleo y la Industria, entre la Administración
del Estado y las Comunidades Autónomas, como foro
donde se completen, ordenen y organicen las medidas
adecuadas para salir de la crisis en consonancia con
el necesario cambio de modelo productivo que nuestra
economía necesita. Este acuerdo entre las distintas
Administraciones Públicas ha de servir para que cada
cual asuma sus responsabilidades, se atribuyan las
competencias y cada parte disponga la financiación
apropiada.
Es necesario un
modelo productivo distinto, que apueste por la
innovación, las tecnologías, la educación y la
formación, por el empleo de calidad, que nos haga
más competitivos.
Son necesarias
además medidas, a medio y largo plazo, de
reactivación de la actividad económica que
profundicen en el cambio del modelo productivo.
Estas medidas nada tienen que ver con reformas
laborales (que abaraten los costes del trabajo), ni
con restricciones salariales que, lejos de
contribuir a la salida de la crisis, ahondarían más
en ella, al deprimir el consumo de las familias.
Insistimos, no es en el mercado de trabajo donde se
origina la crisis actual; por tanto, la próxima
evolución de la economía no depende del grado de
flexibilidad que exista en el mercado de trabajo,
flexibilidad que, en cualquier caso, es muy
importante en España.
Aparte de las
medidas estructurales a largo plazo, nuestra
economía necesita de medidas coyunturales, que no
pasan, en ningún caso, por medidas restrictivas,
sino por un impulso del Gasto público que incentive
el consumo y la inversión privada, elementos
fundamentales de la demanda interna, que ha
sostenido hasta ahora la economía de nuestro país.
Todas estas
medidas deben ser abordadas en el marco del Diálogo
Social conforme a la Declaración para el Impulso de
la Economía, el Empleo, la Competitividad y el
Progreso Social, de 29 de julio de 2008.
Si el sector
empresarial únicamente tiene una visión de costes,
en lo que parecen coincidir aquel grupo de
economistas, a nosotros nos parece que lo mejor es
una renovación del tejido empresarial. pues se
necesita para apostar por empresas más competitivas,
con mayor grado de innovación y con un mayor valor
añadido. Empresas con visión exterior y con
intención de reinvertir en la mejora productiva y no
realizar movimientos especulativos, cuando se
recuperen los beneficios. Empresas que entiendan que
los trabajadores no representan únicamente un coste,
sino que son los propios consumidores de sus
productos, que sostienen su actividad productiva.
Sorprende que en
la llamada propuesta de reactivación laboral en
España, se pase por alto estas reflexiones. |
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