UGT
reclama al Gobierno la apertura de un
debate social sobre el modelo energético
que impulse el ahorro y la eficiencia
energética, la seguridad del suministro
y mayor participación de las energías
renovables. Considera que es necesario
afrontar el problema del déficit
tarifario eléctrico cuanto antes
garantizando el suministro a precios
asequibles, sin olvidar la situación
económica de las familias y sin
perjuidicar la competitividad de las
empresas.
UGT considera
que España tiene resolver su situación
de excesiva dependencia y adecuar su
sistema energético a criterios de
desarrollo sostenible en coherencia con
las directrices europeas. Por este
motivo, reclama al Gobierno que
abra un debate social que permita
diseñar y consensuar este modelo en
términos de aprovechamiento de los
recursos propios, de garantía de
suministro, de competitividad económica,
respetuoso con el medio ambiente y que
implique a todas las Administraciones.
Para avanzar en
este camino es necesario resolver cuanto
antes el déficit tarifario eléctrico (lo
que pagan los consumidores está por
debajo de los costes reconocidos a las
empresas eléctricas) que se ha ido
acumulando desde hace años y respecto al
que ningún Gobierno, ha querido tomar
decisiones. UGT considera que hay que
afrontar este problema por difícil que
sea, sin dilatar excesivamente en el
tiempo el pago de esta factura, pero en
todo caso teniendo en cuenta que es
imprescindible garantizar el suministro
a precios asequibles y que no se puede
olvidar la situación económica de las
familias ni perjudicar la
competitividad de las empresas.
Por tanto, se
debería revisar además la incidencia que
tiene en nuestro tejido industrial la
política de liberalización de tarifas
eléctricas, frente a las políticas menos
liberalizadoras de otros países,
adoptando medidas correctoras que
impidan que los altos precios de la
energía determinen la huida de la
inversión a otros países con las
consiguientes consecuencias de perdida
de empleo.
Y todo esto hay que
hacerlo desde el debate social y
teniendo en cuenta la situación
económica.
Podremos avanzar
hacia una economía más sostenible,
definiendo un modelo energético basado
en el impulso al ahorro y la eficiencia
energética, especialmente en sectores
como el transporte y el residencial, y
en la diversificación del actual del mix
energético, garantizando tanto la
seguridad del suministro como una mayor
participación de las de las energías de
origen renovable.