LA LEY DE IGUALDAD Y LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA
DOS AÑOS DESPUÉS

Especial, julio 2009

BOLETÍN DIGITAL DEPARTAMENTO CONFEDERAL DE LA MUJER

Antecedentes de la Ley de igualdad

ANTECEDENTES DE LA LEY DE IGUALDAD. EL CONCEPTO DE MAINSTREAMING O TRANSVERSALIDAD DE GÉNERO

Por primera vez en la legislación española, la Ley Orgánica para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres afronta de manera integral la discriminación de género, abriendo un nuevo campo de actuación en los ámbitos material, subjetivo y temporal en la relación frente a tal discriminación. Esta norma permite de forma expresa la eliminación gradual de las situaciones de discriminación en el trabajo, a la vez que confirma la necesidad de afrontar la discriminación de género en “todos los órdenes de la vida” de forma coordinada.

ley de igualdadLa Ley Orgánica de 2007 transpone las directivas europeas en materia de igualdad de hombres y mujeres, como la Directiva 2002/73/CE que modifica la relativa al principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres en acceso al empleo, a la formación y a la promoción profesional y las condiciones de trabajo. También se recoge el contenido de la directiva 2004/113/CE por la que se aplica el principio de igualdad de trato entre hombres y mujeres en el acceso a bienes y servicios y a su suministro. Lo más destacado de estas normas europeas son las definiciones de acoso y acoso sexual en el trabajo como formas de discriminación de género.

Las Naciones Unidas insisten, desde hace tiempo, en que el mantenimiento de las discriminaciones por razón de género son un factor de “déficit democrático”. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) considera que la promoción de la equidad de género y el empoderamiento de las mujeres son condiciones básicas para la erradicación de la pobreza, y además son dimensiones intrínsecas de una gobernabilidad democrática e incluyente.

Los estudios demuestran que la igualdad entre los géneros acelera el crecimiento económico general, fortalece la gobernabilidad democrática y reduce la pobreza y la inseguridad. En esta línea, la OIT lanzó la campaña “La igualdad de género: el corazón del trabajo decente”, tomando la igualdad como base del trabajo decente en el mundo.

Un poco de historia

La Tercera Conferencia Mundial de Mujeres celebrada en Nairobi en 1985 establece el término mainstreaming como concepto y como estrategia. Será en la Cuarta Conferencia Mundial de Mujeres, en Pekín 1995 (Beijing), donde se consolida la transversalidad de género a nivel mundial. En la Plataforma de Acción surgida de esta Conferencia se utilizan por ver primera términos ahora esenciales, tales como “empoderamiento”, “transversalidad”, “diversidad” y la vinculación del logro de la igualdad real y efectiva a la consecución de los sistemas democráticos y de un orden mundial más justo.

La aplicación del concepto de transversalidad o mainstreaming de género promovió la creación de organismos especializados, así como actuaciones normativas y programáticas en distintos ámbitos, nacionales e internacionales.

El término mainstreaming apareció en la Unión Europea en 1991 dentro del III Programa de Acción Comunitario para la Igualdad de Oportunidades. Este texto define la transversalidad como “una política en la que los esfuerzos de promoción de la igualdad no se limitan a la ejecución de medidas específicas a favor de las mujeres, sino que se movilizan explícitamente –con vistas a la igualdad- todas las acciones y políticas.”

El planteamiento simultáneo de acciones específicas para la igualdad de género con las estrategias de política de igualdad existentes con anterioridad pasará a denominarse “Estrategia Dual”.

igualdad de generoEn 1997, la Resolución del Parlamento Europeo A4-0251/97 y la aprobación del Tratado de Ámsterdam confieren al principio de transversalidad un carácter vinculante al especificar que la Unión Europea tendrá “como misión promover la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, introduciendo este principio en todas las políticas y en todos los programas”. Los Fondos Estructurales son un importante catalizador para la política comunitaria, nacional, regional y local en material de igualdad de oportunidades.

También la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, aprobada en 2000 reconoce el principio de igualdad de género en sus artículos 21 y 23. Especialmente importante es la Estrategia Marco (2001-2005) en la que se recoge la necesidad de afrontar de forma estructural la discriminación entre mujeres y hombres.

La Comisión Europea aprobó, en diciembre de 2002, una comunicación sobre la “Integración de la igualdad entre hombres y mujeres en los documentos de programación de los Fondos Estructurales para 2002-2006 para la elaboración de informes anuales sobre los avances realizados hacia la igualdad entre los sexos y las orientaciones para la integración de factores de la igualdad entre mujeres y hombres en las áreas políticas.

La transversalidad de género en España

En nuestro país, pueden marcarse tres periodos desde la entrada en vigor de la Constitución de 1978. El primero está caracterizado por la erradicación de las discriminaciones directas que se mantenían en nuestra legislación, así como por la aparición de órganos o unidades específicas en materia de discriminación de las mujeres.

La segunda fase corresponde a la superación de los planteamientos propios de la discriminación directa para dar paso a planteamientos más complejos que permitan afrontar situaciones de discriminación indirecta. En esta etapa proliferan las políticas de igualdad dirigida a las mujeres, especialmente en el ámbito laboral.

El primer paso en el trabajo por la igualdad fue la creación del Instituto de la Mujer, en 1983. Desde su creación, el Instituto ha tenido competencias propias de lo que actualmente denominamos integración de la transversalidad de género.

Destaca, también, los cuatro Planes de Igualdad nacionales que se han ido sucediendo hasta 2006. El III Plan de Igualdad de Oportunidades de Mujeres y Hombres está marcado por los criterios de la Plataforma de Acción de la Conferencia de Pekín, y es el primero que recoge de forma específica la incorporación de la transversalidad.

Pero será el IV Plan de Igualdad de Oportunidades el que dedique un área específica a la introducción de la perspectiva de género en las políticas públicas con el objeto de3 cooperar con las Administraciones Públicas e Instituciones, para introducir la perspectiva de género en todos los planes y estrategias políticas.

igualdad de generoEn 2003 se aprueba la Ley 30/2003 sobre medidas para incorporar la valoración del impacto de género en las disposiciones normativas que elabore el Gobierno. En el texto de la Ley se menciona expresamente la Conferencia Mundial de Mujeres de Pekín, y se recoge la serie de instrumentos por los que la Unión Europea se ha vinculado con este mismo objetivo.

Para Beatriz Quintanilla, estos informes resultan aún insuficientes, ya que “suelen ceñirse a la enumeración de las referencias expresas que puede incluir cada norma al principio de igualdad y la no discriminación  y, en el mejor de los casos, se reconoce la necesidad de trabajar intensamente para poder contar con indicadores y planteamientos metodológicos que permitan la elaboración de informes de impacto de género más acordes con la necesidad de garantizar la contribución normativa a la erradicación de la discriminación de género."

La novedad más destacada, en este sentido, fue la introducción de la transversalidad de género en la Ley de Presupuestos Generales del Estado para 2009.

Aparecen los instrumentos para aplicar la transversalidad de género

Dentro del proceso de integración de la transversalidad de género en el ámbito español, en 2004 se creó la Secretaría General de Políticas de Igualdad, con rango de Subsecretaría. Sus funciones eran fundamentalmente “dinamizadoras” de la introducción de la igualdad de género en el conjunto de las políticas públicas.

Beatriz Quintanilla destaca que “la Secretaría General de Políticas de Igualdad nace como manifestación de la incorporación de la transversalidad instrumental  en su vertiente de condensación, con una finalidad claramente coordinadora y dinamizadora de las actuaciones en los diferentes ámbitos de las Administraciones y de éstas con la Sociedad civil”.

También hace referencia a la reunión de Pekín el texto de la Ley Orgánica 1/2004 de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. Lo más importante es que introduce novedades sobre la incorporación de la transversalidad en los ámbitos material, instrumental y subjetivo.

Ya en 2006, España envía a la Unión Europea el documento “Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres en el Marco Estratégico Nacional de Referencia”, solicitado a todos los Estados Miembros para situar la planificación de los Fondos Estructurales entre 2007-2013. El primer capítulo del documento está dedicado a la integración de la Igualdad de Género.

El texto reconoce los avances producidos en la sensibilización y difusión sobre igualdad y no discriminación de género. No obstante, se interpreta que reconoce el fracaso que ha supuesto la integración de la igualdad género en las actuaciones cofinanciadas por dichos Fondos, pues “ha tenido un enfoque pobre y militado, que ya la estrategia dual: transversalidad y acciones específicas dirigidas a mujeres se han convertido en un ejercicio complejo para el que las entidades gestoras no han estado preparadas".

Llega la Ley de Igualdad Efectiva de mujeres y hombres

igualdad efectiva de mujeres y hombresQuizá el hecho clave en el camino de la integración de la transversalidad de género sea la entrada en vigor de la Ley Orgánica 3/2007 para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, que actualiza gran parte de los planteamientos sobre discriminación e igualdad de género, y adecua el ordenamiento español a las Directivas de la Unión Europea aún por transponer.

Es la primera norma española que hace referencia directa al carácter “estructural” de la discriminación de género, lo que implica que ésta se contempla y afronta “en cualquiera de los ámbitos de la vida”.

Uno de los aspectos más interesantes es la definición de discriminación y sus tipos, así como del acoso por razón de sexo y el acoso sexual como formas de discriminación en el ámbito laboral.

Como desarrollo de esta Ley, por Real Decreto 1370/2007 se crea la Comisión Interministerial de Igualdad entre Mujeres y Hombres, como un órgano colegiado interministerial adscrito al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. La finalidad de esta Comisión es supervisar la integración, de forma activa, del principio de igualdad de trato y oportunidades en la actuación de la Administración General del Estado. También debe realizar la coordinación de los distintos departamentos ministeriales en relación con las políticas y las medidas adoptadas en materia de igualdad de mujeres y hombres.

También se aprueba por Real Decreto 1729/2007 la elaboración de un Informe Periódico relativo a la efectividad del Principio de Igualdad de Mujeres y Hombres. Dicho Informe será elaborado por la Secretaría General de Políticas de igualdad y se emitirá cada dos años.

La misma Ley de Igualdad prevé que “El Gobierno, en las materias que sean de competencia del Estado, aprobará periódicamente un Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades, que incluirá medidas para alcanzar el objetivo de igualdad entre mujeres y hombres y eliminar la discriminación por razón de sexo”.

El Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades (2008-20011), que cuenta con un presupuesto cercano a los cuatro millones de euros, constituye un marco general donde se apuntan las principales líneas de actuación y los principios que las inspiran en materia de igualdad de género. Podríamos decir que se trata de un “sucesor” de los anteriores Planes de igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres.

Milagros García Gajate

Quintanilla, Beatriz. “Transversalidad de Género”. En Igualdad de género y relaciones laborales. De Valdés Dal-Ré, Fernando y Quintanilla Navarro, Beatriz (Dirs). Ministerio de Trabajo y Fundación Francisco Largo Caballero. Madrid, 2008.