Número 45. Diciembre 2008

BOLETÍN DIGITAL DEPARTAMENTO CONFEDERAL DE LA MUJER

MUJERES DE HOY


CONVERSAMOS CON CARMEN SARMIENTO

Carmen Sarmiento con los yanomami

primera mujer corresponsal de guerra en TVE y directora de programas como “Mujeres de América Latina” ó “Los Marginados”. Su trabajo y esfuerzo por mostrar la realidad de los más desfavorecidos ha sido recompensado con numerososo premios nacionales e internacionales.
Una conversación de la que presentamos un avance en este número, y que retomaremos en la próxima etapa de Crisálida.

Carmen Sarmiento fue la primera mujer que consiguió ser corresponsal de guerra en televisión y durante muchos años fue la única en un trabajo exclusivo de hombres.

Lo difícil era romper aquel cerco, el gueto que yo he llamado siempre que era la información internacional. Allí estaban los hombres y se suponía que de ninguna manera podían entrar las mujeres. Y cuando me propuso, no para una guerra, sino para un golpe de estado, la caída de Haile Selassie en Etiopía, el directivo de entonces dijo “¿pero cómo vamos a mandar a una mujer a la guerra?”, con esa mentalidad paternalista de entonces. Con la buena voluntad de los hombres de entonces, que no tenía ninguna intencionalidad. Luego sí he tenido muchas zancadillas con peor intención.

Pero, finalmente lo conseguí. Y después de años haciendo reportajes de guerra tengo que decir una frase que no puedo evitar “detesto las guerras y a quienes las hacen”, porque es un espectáculo tenebroso el ver las mujeres huyendo por los campos con sus hijos colgados, con un colchón en la cabeza, desesperadas, porque las víctimas fundamentales de las guerras son las mujeres y los niños.  Los hombres se matan entre ellos con mucha crueldad en términos generales, pero las mujeres, además de que las matan, las violan o las conducen al hambre y la desesperación.

Dejé de hacer aquel periodismo, pero ya me había demostrado a mi misma que podía hacerlo. Y en España ha sido tan difícil que tuvieron que pasar 15 años para que otra mujer hiciera lo mismo, que fue Ángela Rodicio.

"Detesto las guerras y a quienes las hacen, porque es un espectáculo detestable ver a las mujeres huyendo por los campos con sus hijos colgados."

¿Se sentía una pionera o una intrusa en un mundo de hombres?

No me sentía nada. Todo lo que he hecho lo he hecho con una pasión extraordinaria. No es que no supiera lo que estaba haciendo, sino que yo hacía aquello porque quería hacerlo.

Intrusa, no, desde luego, porque tenía muy claro, como mujer feminista que he sido siempre, que tenía los mismos derechos que los hombres y los que me negaban yo estaba dispuesta a luchar por ellos.

¿Cómo compaginó la vida profesional con la vida personal? ¿Se ha dejado algo por el camino en el ámbito personal?

Carmen Sarmiento periodista y feminista

No me he dejado nada por el camino. Es una pregunta que me han hecho muchas veces porque siempre piensan que no habré podido tener hijos con este trabajo. Yo no me lo plantee, primero, quizá, porque no tengo un gran instinto maternal. Si hubiera querido tener hijos los habría tenido, pero también tenía muy claro que tener hijos habría cortado esa carrera que yo quería hacer.

No he dejado nada en el camino, yo creo que con mi profesión he ganado muchísimo. Ha sido una vida tan rica, tan llena de sensaciones, de emociones, de conocimiento de otras culturas, de descubrimiento de los otros, de salir de la cotidianidad, de la mediocridad, que, inevitablemente dices “ha sido un privilegio”.

La presencia de la mujer en los puestos de poder es aún escasa en nuestra sociedad. ¿Qué nos queda en España para conseguir la igualdad también en el poder?

Yo estoy muy contenta desde que Zapatero ha llegado al poder. Es el primer presidente que no es machista. Esto lo ha demostrado clarísimamente, no se si porque tiene una mujer fuerte a su lado, porque tiene dos hijas, porque es sensible en sí mismo, pero l ha demostrado. Es la primera vez en España que hay un gobierno paritario, ha tenido la valentía de nombrar a una ministra de Igualdad, una mujer muy joven, nombrar una mujer ministra de Defensa, embarazada, que su imagen ha dado la vuelta al mundo. Y dices “caramba, hay que quitarse el sombrero ante este señor”.

Aunque, en los grandes puestos de poder, en términos generales, no estamos nunca. ¿qué nos queda? Pues todavía años de lucha. Hay estadísticas horribles. La OIT, la Organización Internacional del Trabajo, dice que hasta dentro de 500 años las mujeres no tendremos el mismo sueldo que los hombres. Yo, cuando leí aquello, se me pusieron los pelos de punta.

"Es gracias al trabajo de las mujeres que la sociedad sobrevive. "

Pero también es evidente que nuestra vida no es la vida de nuestras abuelas. Estamos luchando y estamos consiguiendo lo que nos merecemos.

Yo siempre digo que el patriarcado nos ha engañado, muchas veces a base de maltratos, de tortura, de violencia, otras, de bellas frases. Se ha ensalzado la maternidad cuando lo que se pedía era la disponibilidad de nuestros cuerpos.

Mao Tse-Tung decía que las mujeres sostenemos la mitad del cielo, pues, en el siglo XXI, queremos la mitad del cielo, la mitad de la tierra, la mitad del poder político, lo que nos corresponde por lo que es nuestra participación en la sociedad. Porque es gracias al trabajo de las mujeres que la sociedad sobrevive.