Número 44. Diciembre 2008

BOLETÍN DIGITAL DEPARTAMENTO CONFEDERAL DE LA MUJER

MUJERES DE HOY


CONVERSAMOS CON SOLEDAD MURILLO

Soledad Murillo experta en sociologia de genero

más conocida por haber sido la Secretaria de Estado para la Igualdad durante el primer Gobierno de Rodríguez Zapatero, si bien era ya reconocida investigadora y experta en Sociología de Género, y profesora en la Universidad de Salamanca. Acaba de presentar la Unidad de Igualdad de esta Universidad, unidad que ella misma preside. También ha compartido con nosotros los detalles de su nueva responsabilidad en la ONU, como experta en igualdad miembro de la CEDAW.

¿Qué es la Unidad de Igualdad de la Universidad de Salamanca?

La Unidad de Igualdad en la Universidad de Salamanca desarrolla la ley de Igualdad para controlar y vigilar que toda la actividad universitaria esté ajustada a los criterios y política de igualdad. Para hacer estadísticas y tener datos segregados por sexos, para trabajar en instrumentos de medición que permitan perfeccionar la política pública de igualdad.

Y yo entiendo la igualdad no como un asunto de mujeres, sino como la capacidad de entender que todos tenemos derecho a compartir espacios y privilegios, no entiendo la igualdad como un asunto de mujeres. Por ello en la ley pusimos Unidades de Igualdad en las Universidades.

Además, porque Europa ha dicho que aquellas Universidades que tuvieran unidades de igualdad se verían favorecidas por ayudas y recursos que certificarían el compromiso de calidad. La Unidad deigualdad no es otra cosa que garantizar que la Universidad promociona todo el talento de la organización.

Todavía puede oírse en las universidades comentarios como “a ella no le hace falta porque está casada, o ella es muy joven y ya tendrá tiempo.” Comentarios que no tienen que ver  con la capacidad y el talento, sino con la condición de mujer.

¿Cuál es el trabajo práctico de la Unidad de Igualdad?

experta en derechos de las mujeres

La Unidad  de Igualdad estará presente en todas las reuniones y ámbitos de la universidad. Si la universidad está hablando de excelencia y de coger a los mejores, que no sean los que llevan más tiempo o más capacidades de ejercer el poder, sino aquellos que verdaderamente puedan ofrecer su potencial a la universidad. El problema es que la carrera científica está basada permanentemente en productos científicos que requieren concentración y tiempo. Eso significa que no tienes otras cosas en qué pensar, y ese requisito tiene un impacto de género. Hay un problema social de que la corresponsabilidad es un deseo pero no es una realidad.

La actividad de la Unidad de Igualdad se concretaría en tres pasos. En primer lugar, es importante evidenciar lo que pasa y para ello vamos a tener en la unidad personas que se dediquen a hacer los sondeos estadísticos. En segundo lugar, evaluar lo que se está haciendo, con lo que todo lo que significa estatutos o reglamentos sería necesario que pasaran por la Unidad de Igualdad. Y, en tercer lugar, estar presentes en los lugares donde se toman decisiones.  Y vamos a animar, también, a estimular a las mujeres.

El otro proyecto de Soledad Murillo trasciende el ámbito universitario, incluso el nacional, pues ha sido elegida experta miembro del CEDAW, organismo dependiente de la ONU. ¿Qué es exactamente el CEDAW?

El Comité CEDAW se ocupa de los derechos humanos con relación a la mujer, como desarrollo de la Declaración de los Derechos Humanos. Ya desde la aprobación de la declaración, en el 45, se vio la necesidad de hacer especial atención a estos derechos en la mujer.

"Entiendo la igualdad no como un asunto de mujeres, sino como la capacidad de entender que todos tenemos derecho a compartir espacios y privilegios, no entiendo la igualdad como un asunto de mujeres."

En el año 75 se monta el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra las Mujeres (CEDAW). Cada cuatro años, los estados se examinan ante este comité. En España, llevábamos desde el año 95 sin tener ninguna persona dentro del comité. Los gobiernos proponen y la ONU realiza una selección en la que intervienen la diplomacia, los propios acuerdos diplomáticos, y la defensa que la candidata o candidato haga de su valía y su capacidad como experto.

Yo llevaba a mi favor que, además de llevar muchos años trabajando en esto, he estado en el gobierno. Y cuando se está en el gobierno, se da uno cuenta de la dificultad de aplicar la política de forma práctica. Que un examinador de los estados conozca la dificultad de aplicar la política es importante. Yo, como gobierno, estuve examinándome ante CEDAW y ante Naciones Unidas en el año 2004.

En muchas ocasiones los organismos se quedan en un mero repaso de lo que ocurre, si acaso, pero no se hace un seguimiento de los temas, no se trabaja realmente en la solución de los problemas. ¿Es diferente en el comité CEDAW?

Hay países que no cuentan con recursos para afrontar algunas deficiencias como, por ejemplo, países africanos que dicen pues no tengo dinero para trabajar las estadísticas desagregadas por sexo. Pero sí que pueden modificar la legislación, y eso es gratis, para que las mujeres puedan heredar, por ejemplo. Todo eso se puede hacer desde el punto que también presentemos propuestas.

La intención que a mí me gustaría es que ONU tenga una estructura, es decir, que lo que es su aparato de decisión, tuviera integrada la igualdad, porque ahora la tiene fundamentalmente en el comité que examina, pero no la tiene integrada en todo lo que hacemos. Es decir, que si se habla de economía, se hable de mujer, que si se habla de seguridad, se hable de las mujeres y los problemas de guerra. Teniendo en cuenta que ahora las guerras se centran en las mujeres y los niños, si se tuviera integrada la igualdad, en el Consejo de Seguridad se trataría un capítulo específico de ese tema. Ahora el trabajo está muy concentrado en el CEDAW.

Quiero abrir una página web parar informar de lo que yo vaya haciendo como experta, porque no quiero que se quede como una actividad particular. Yo voy a acceder a mucha información y no quiero que se quede como una actividad particular mía. Rescatar todos los temas que se estudian y ponerlos en un web sería estupendo.

La situación de las mujeres es muy distinta en España y en países en vías de desarrollo o en situaciones de guerra. ¿Cuál es la fuerza de las mujeres en esos países?

"No podemos estar hablando de las mujeres simplemente como problema. Donde estemos, estamos dando recursos. "

En mi etapa de Directora General, en una reunión internacional, una mujer afgana me contaba que en los campos de refugiados, las mujeres hacían todo lo posible porque hubiera un horario y una organización, porque se tuviera un mínimo para adecentar el espacio vital, se encargaban de la alfabetización de los niños, de los juegos de los niños, se encargaban de la distribución del agua y del alimento. Pero ella decía, si estamos aportando normalización, ¿porqué no estamos también en la toma de decisiones del campo de refugiados? Porque al final, el comité era masculino, que no participaban en las actividades de organización y normalización.

El derecho al acceso al agua potable lo han pedido las mujeres. Las mujeres están generando derechos, están generando redes. Pues no podemos estar hablando de las mujeres simplemente como problema. Donde estemos, estamos dando recursos. Es muy importante que no se vea la idea mujer-problema, sino mujer portadora de recursos.

¿En que temas relacionados con los derechos humanos y la mujer sigue suspendiendo España?

En nuestro caso la pregunta era porqué la monarquía mantenía la Ley Sálica, que lo llevan preguntando desde que se monta la CEDAW en el 75, y cuando España se incorpora en el 83 ya se plantea esa pregunta. Es decir, cuando un país suspende en un tema, se le sigue preguntando repetidamente y recordando que lo tienen que corregir. Otro tema que nos recuerdan es sobre todos lo relativo a desempleo, a la prostitución, las interrupciones voluntarias del embarazo.

Por supuesto, a nosotros nunca nos preguntan sobre crímenes de guerra, nos preguntan sobre otras cosas. España redactó, con un año de antelación, la directiva 13/25 para que las mujeres no sean consideradas conquista de guerra, porque en todos los conflictos, el cuerpo de la mujer es considerado territorio de guerra, se empieza violando.

"En todos los conflictos, el cuerpo de las mujeres es considerado territorio de guerra, se empieza violando."

Así digo también con el tema del tráfico y trata de mujeres, que se acaba de aprobar, en Consejo de Ministros, el Plan de Tráfico y Trata. Y en el examen, nos van a preguntar cómo va este tema, pues ya nos lo preguntaron anteriormente.

La representación en la CEDAW es un mandato por cuatro años, y participan como expertos independientes de la ONU  y del propio gobierno que los propone. Los expertos examinan a los países y se les pide que resuelvan los temas que tengan suspensos.

En España, somos una sociedad privilegiada, que ha cambiado mucho en los últimos años. No podemos negar el enorme avance de nuestro país, pero nos quedan muchas cosas pendientes.

Soledad Murillo experta en sociologia de genero

Nosotros tenemos un país que hace 33 años que salió de una dictadura. Un país con una memoria legislativa con una ley del 44 por la que necesitas un permiso marital para entrar en el mercado de trabajo. Nuestra presencia como mujeres no está avalada como actividad. Las mujeres que son amas de casa y que trabajan constantemente en dar tiempo, recursos y posibilidades a los demás, se consideran personas inactivas como los incapacitados y los jubilados. Y hemos salido adelante porque las madres y las abuelas han dicho, generación tras generación, “trabaja, gánate la vida y sé independiente”. Este ha sido un mensaje permanente en España, en el ámbito rural, en el ámbito urbano. Y esto es importante reconocerlo en la memoria de las hijas, también.

Y se ha producido, también, una entrada masiva a la educación, hace 20 años, que hace que las mujeres tengan una preparación extraordinaria, con unas notas extraordinarias. Porque el fracaso escolar, que es en España, en Alemania y donde sea, es masculino.

¿Cómo podemos ser tan torpes, para estar invirtiendo en formación y después, con 55 años, corre el riesgo de tener que dejar el trabajo para hacerse cargo de un familiar que esté en situación de necesidad? Entonces, ¿qué hacemos en este país, tenemos a quien tiene más talento o a quien tiene más tiempo? La igualdad significa aprovechar el talento y no tener prejuicios.

En España hemos pasado de una situación de absoluta dependencia a una situación de libertad ¿comparable con otros países de la Comunidad Europea?

Ahora tenemos leyes muy avanzadas, muy valientes. La Ley de Igualdad de España es la primera a nivel europeo que supera las recomendaciones europeas. En España se considera ilegal, y puede reclamarse en el juzgado, que se hagan preguntar con respecto a las responsabilidades familiares.

Pero, evidentemente, se pude generar una reacción. Es decir, sabiendo que hay leyes, pensar que la igualdad se soluciona mediante la conciliación sólo para mujeres. Y esto es lo que no tenemos que permitir, que la ley de igualdad se convierta en un 40% para las mujeres y un 60 % para los hombres. No podemos permitir regates, ahora tenemos que asegurar que no se hagan trampas en las aplicaciones de la ley. Y que, por supuesto, se plantee en todos los ámbitos.

Los españoles tenemos un gobierno paritario, un ministerio de Igualdad, una ministra embarazada en el ministerio de Defensa. ¿Sómo ahora un ejemplo de igualdad?

Hay que seguir trabajando muchísimo, pero ya no se tolera tanto decir públicamente que una mujer es incapaz y, a quienes lo dicen, hay que tratarlos como lo que son, personas jurásicas y antidemocráticas.

Lo que ocurre es que está en el Gobierno. Es importante que en muchos sitios se hable del cambio de estereotipos, desde los colegios, la política pública, Europa. Los cambios de las imágenes falsas de las mujeres se cambian haciendo cosas. Que hubiera una ministra embarazada significa que la maternidad no es una enfermedad ni un déficit personal, con lo cual, la foto del desfile, vale por millones de programas, de organismos de igualdad.

Se está invirtiendo mucho en la educación desde el colegio y desde casa. Los chicos jóvenes tienen un mensaje de igualdad desde casa, otra cosa es que se desarrolle de una forma u otra. Y, sobre todo, cuando estamos trabajando con los colegios, las niñas quieren ser ministras, cosa que en mi generación era impensable y, ni siquiera las niñas que ahora tiene 20 años han querido ser ministras. Al menos, existe un horizonte profesional que no es incompatible con tu género y tampoco con el hecho de que tú seas madre, que parece que la maternidad es una incapacidad. De hecho, hasta hace poco tiempo, la baja por maternidad era una baja por enfermedad.

Algunas de las leyes intentan provocar un aumento de la natalidad con medidas de conciliación, leyes de dependencia. ¿Es ese el camino?

Los gobiernos se están ahorrando en bienestar porque somos las mujeres las que asumimos el cuidado de los niños, de los enfermos, de los mayores. Son las mamás que sustituyen a las mamás y a los papás. Ahora hay una ley de dependencia que se ha aprobado y se está aplicando, pero la mujer ha exonerado que los poderes públicos inviertan dinero para las familiar.

Soledad Murillo experta sociologia de generoCuando yo he participado, como gobierno, en algún debate internacional sobre natalidad, he planteado que el problema no es que las mujeres tienen que tener más hijos, sino que el problema es que tiene que haber corresponsabilidad, porque un nuevo derecho es que las mujeres jóvenes puedan tener hijos cuando quieran, pero las mujeres hacen un cálculo y dicen “ahora no puedo porque tengo que trabajar, porque estoy consolidando mi carrera profesional. Cosa que un varón no tiene en cuenta, pues no va a afectar al desarrollo de su carrera. Hay que invertir en política de bienestar, y política de bienestar significa incentivar la paternidad, no sólo a nosotras que ya estamos bastante incentivadas y conciliadas con nosotras mismas.

El permiso de paternidad ya lo han solicitado más de 200.000 hombres, y vamos a ver cómo eso va cambiando las mentalidades. Y vamos a estar muy vigilantes para que nadie lleve el agua a su molino. Por eso, la Ley de Igualdad tiene un compromiso de evaluación a los cuatro años. Y ahí los sindicatos van a tener un papel fundamental porque ellos tienen que ser un poco los garantes y la ley les proporciona que, a través del Diálogo Social, ese enorme recurso que tiene España, pueda evaluar la ley. Y puedan saber el plan de igualdad en qué situación se encuentra en la negociación,  cómo  se ha aplicado, qué medidas, cuál ha sido el resultado. Porque, si se reduce a conciliación, entonces estamos iguales, estamos facilitando que las mujeres se queden en casa.