Número 38 - Julio 2008

BOLETÍN DIGITAL DEPARTAMENTO CONFEDERAL DE LA MUJER

SUMARIO

EN PRÁCTICA

NÚMEROS ANTERIORES

No sólo con teorías se forman las líderes. el paso más importante es poner en práctica lo aprendido.

Tan importante como las conferencias o mesas redondas, los talleres ayudaron a las mujeres participantes a practicar diferentes habilidades, y fueron, una vez más, parte esencial de esta III Escuela de Mujeres Dirigentes de UGT.

El Taller sobre Técnicas de Empoderamiento y Autoestima de las Mujeres, dirigido por Cristina Mochales, trabajó sobre el empoderamiento como una de las estrategias fundamentales para que las mujeres puedan participar plenamente en todos los espacios de la sociedad.

Buscando palabras que definieran los obstáculos que dificultan a las mujeres para el desarrollo de todo el potencial como sindicalistas, fueron definiendo lo que llamaron el techo de cristal o suelo pegajoso. Los obstáculos, escritos en pedazos de papel fueron colocándose en  la pared del taller, formando un inmenso muro que simbolizaba las dificultades, la mayoría de las veces invisibles, que cada una vivencia de forma subjetiva e individual, destacando lo que denominaron el muro interno, que es la socialización que nos hace sentir culpables cuando las mujeres se salen de los roles tradicionales.

Una vez identificado el muro, se buscaron las palabras que dan valor a las mujeres y les confieren poder. Teniendo las palabras, ya sólo tuvieron que ordenarlas en recetas para el feminismo sindical, apoyándose en la labor de las sindicalistas que las han precedido.

Hacia una comunicación eficaz era el título del taller coordinado por Luz Martínez. El objetivo principal del taller era potenciar las habilidades para hablar en público de forma eficaz.

Las prácticas se dirigieron a transmitir la importancia de la comunicación en la acción sindical, acercando a las mujeres la idea de que todas pueden aprender a hablar en público. También a conocer los seis pasos clave para una buena comunicación, distinguir los lenguajes de comunicación, escrito, verbal y gestual, así como enfrentarse al miedo a hablar.

Todas las participantes reconocieron la importancia de poder hablar en público eficazmente desde los trabajos que desempeñan y la necesidad de perder el miedo y superarse, ganando representatividad dentro de la acción sindical.

En el taller sobre el modelo de liderazgo feminista, una propuesta para trabajar en las organizaciones desde la igualdad, se pretendía tomar conciencia de las razones históricas, educacionales y psicológicas que han determinado la situación actual del liderazgo de las mujeres.

El trabajo se desarrolló en tres fases, en la primera de las cuales se identificó el perfil del liderazgo eficaz. En segundo lugar, se desarrolló la potencialidad de las mujeres para el liderazgo. Por último, se incorporaron acciones para acceder y afianzarse en puestos de poder desde el compromiso con la perspectiva de género.

Coordinado por Rosa Escapa, enseñó a las participantes que “liderar es gestionar emociones, y eso se aprende. Todas podemos ser líderes.” Para ello, hay que aprender las tres C, la capacidad para atraer y entusiasmar en los objetivos; la Capacidad para resolver problemas de forma innovadora; y la Capacidad para integrar, escuchar y entender.

Una última propuesta de trabajo fue el taller Redes de mujeres en Internet, una propuesta práctica para trabajar con las nuevas tectnologías. Coordinado por la periodista Motserrat Boix, perseguía el objetivo de acercar las posibilidades que las nuevas tecnologías ofrecen a las mujeres trabajadoras, orientado, especialmente, a la labor del sindicalismo de género.