Número 38 - Julio 2008

BOLETÍN DIGITAL DEPARTAMENTO CONFEDERAL DE LA MUJER

SUMARIO

CLAUSURA

NÚMEROS ANTERIORES

El acto de clausura de la III Escuela de Mujeres Dirigentes de UGT estuvo presidido por la Ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, acompañada por el Consellero de Traballo de la Xunta de Galicia, Ricardo Varela,, y por Almudena Fontecha, Secretaria Confederal para la Igualdad, quien hizo públicas las conclusiones del encuentro.

Conclusiones para seguir avanzando

La Escuela de Mujeres Dirigentes de UGT se ha consolidado, en su tercera edición, como un espacio imprescindible para la formación y reflexión respecto al papel de las mujeres dentro de la organización. Se pone de manifiesto la necesidad de contar, de manera estable, con este punto de encuentro para que las mujeres se formen, se conciencien de la responsabilidad que asumen, día a día, en la defensa de los mujeres trabajadoras y en el reforzamiento del papel de las mismas dentro de la Organización.

El objetivo de la Escuela de Mujeres Dirigentes no es sustituir los cauces establecidos orgánicamente para el debate interno, sino configurarse como plataforma para que las mujeres de UGT puedan formarse en feminismo y sindicalismo, y puedan practicar un sindicalismo más feminista, un sindicalismo para la igualdad. Por ello, es necesario establecer una red que las haga cómplices de la igualdad.

La aportación del sindicato por la igualdad no puede ser un posicionamiento estético, porque buena parte de la población trabajadora son mujeres que deben encontrar respuesta a sus problemas en UGT. La legitimación del sindicato dependerá de su capacidad de representar y defender los intereses de todos los trabajadores, también de las mujeres. El compromiso debe ser un compromiso ético, en el que no cabe la igualdad parcial, porque no sería igualdad. En este sentido, es necesario convencer y conquistar a los compañeros de UGT para la causa de la igualdad.

El sistema de cuotas implantado en UGT hace 10 años ha dado resultados positivos, y tiene que seguir dándolos. Gracias al sistema de cuotas hay más mujeres en los órganos de dirección del Sindicato, mujeres que se saben capaces de defender los intereses de los trabajadores y de las trabajadoras. El sistema de cuotas es el mejor método posible para corregir una injusticia histórica, y nadie puede utilizarlo para cuestionar la capacidad de las mujeres para estar al frente del sindicato. UGT es una organización que ha defendido, a lo largo de los últimos 120 años, la lucha por una sociedad más plural, más diversa, más justa, más libre, más solidaria y más democrática. El sindicato tiene que estar a la cabeza de la transformación de la sociedad, una transformación que tenga entre sus objetivos prioritarios la igualdad real entre hombres y mujeres. ¿Hasta dónde se quiere llegar? Hasta la igualdad plena.

No habrá futuro para UGT sin las mujeres.

Además de las conclusiones expuestas por Almudena Fontecha, también participaron en la clausura el Conselleiro de Economía e Facenda, José Ramón Fernández, quien destacó los esfuerzos de la Xunta de Galicia por el reconocimiento del trabajo de las mujeres, el reconocimiento a las aportaciones en la elaboración de las políticas de empleo, y por el cumplimiento de las leyes de igualdad. Recordó que las mujeres han sido un motor indiscutible del progreso económico y político, la fuerza que ha promovido modificaciones sustanciales en nuestro país, un impulso a este proceso continuo de recreación de la democracia y de reconstrucción social caracterizado por una capacidad creciente de inclusión, tanto como seres individuales como en las diversas dimensiones de la vida.

Por su parte, la Ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, incidía en que la división sexual del trabajo es la expresión más palpable de la injusticia social, y que en esa desigualdad tienen origen todas las demás desigualdades. Destacó que el actual gobierno considera la igualdad como una cuestión de estado, pues sólo con la participación plena de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad y en la toma de decisiones se normaliza y potencia su papel fundamental. Insistió en que las mujeres deben asumir el liderazgo con perspectiva de género, pero sin discriminación, ni siquiera hacia los hombres.