Número 38 - Julio 2008

BOLETÍN DIGITAL DEPARTAMENTO CONFEDERAL DE LA MUJER

SUMARIO

A DEBATE

NÚMEROS ANTERIORES

Instrumentos para avanzar en igualdad

Esta Mesa Redonda ha tenido como objetivo, dar a conocer como se está abordando la igualdad de género en el mercado de trabajo y con qué instrumentos contamos para avanzar, en diferentes ámbitos, como son: el político, el jurídico, el de la Inspección de Trabajo y el sindical. Para ello, hemos contado con las intervenciones de expertas y expertos en cada una de las áreas mencionadas, como han sido: Teresa Blat, Subdirectora de Programas del Instituto de la Mujer; Fernando Lousada, Magistrado de la Sala de lo Social del TSJ de Galicia y autor de varios estudios e informes jurídicos relacionados con la igualdad de género; Dolores de la Fuente, inspectora de trabajo, experta en género; y Toni Ferrer, Secretario Confederal de Acción Sindical y miembro, por UGT, de la Comisión de Seguimiento del Diálogo Social, creada en 2004.

Carlos López, Secretario General de FETE-UGT, encargado de presentar el intercambio de experiencias en torno a los Instrumentos para avanzar en igualdad, comenzó destacando la importancia de la Escuela de Mujeres Dirigentes como auténtico motor de cambio para UGT. Reconoció que el camino de las mujeres de UGT no ha sido fácil por tener que luchar con cánones de discriminación indirecta, que no siempre son fáciles de poner en evidencia. Insistió en los buenos resultados de ese esfuerzo, pues las propuestas de las mujeres han humanizado el sindicato.

En su intervención, Teresa Blat, Subdirectora General de Programas del Instituto de la Mujer, se mostró orgullosa de trabajar para un gobierno que apuesta fuerte por la igualdad y que es referente mundial, dando ejemplo con la incorporación de más mujeres que hombres en el último gabinete y con la creación de un Ministerio de Igualdad.

foto Teresa BlatEl repaso a las herramientas de trabajo del Instituto de la Mujer destacó el análisis detallado de la realidad de la mujer en cada momento, desagregándolo de los datos del genérico masculino, como paso previo a la búsqueda de la interlocución con la sociedad civil, las asociaciones de mujeres y los interlocutores sociales.

Insistió en la necesidad de seguir trabajando para acordar nuevos usos del lenguaje que no sean sexistas, eliminar los estereotipos en la imagen y representación de la mujer en los medios de comunicación, o sensibilizar y formar a la ciudadanía en los ámbitos de igualdad de oportunidades.
Por último, señaló que “resulta especialmente urgente que inventemos formas nuevas de relacionarnos y de compartir el mundo por parte de las mujeres y los hombres, teniendo siempre presente que hay un saber femenino acumulado en la Historia que ha sido infravalorado y del que es imprescindible aprender, basado en la palabra y la relación, y no en la fuerza.”

Por su parte, Fernando Lousada, Magistrado de la Sala de lo Social del TSJ de Galicia, expresó que la ley de igualdad ha dado un paso importante al establecer la necesidad de negociar en materia de igualdad, deber que nace de una situación concreta de desigualdad que se ha evaluado.

La novedad que aporta esta ley, según el magistrado, es que no se habla sólo de desigualdades formales entre hombres y mujeres, sino que se concreta el estudio en las desigualdades materiales. Fernando Lousada marcó la importancia de incluir en los test de discriminación elementos nuevos que sólo afectan a las mujeres, como las situaciones de embarazo o el aborto. Destacó la necesidad de profundizar en la acción positiva, con los criterios que marca la Comunidad Europea, pues se ha avanzado, pero no se puede caer en la autocomplacencia.

foto Dolores de la FuenteLa Inspectora de Trabajo Dolores de la Fuente puso especial interés en la revisión y control de los nuevos convenios colectivos para avanzar en igualdad. Explicó que la Ley de Igualdad recoge la posibilidad de conmutar las sanciones para las empresas que presenten un plan de igualdad.

Destacó, especialmente, la posibilidad de remitir información desde la inspección de trabajo a los tribunales sociales siempre que se detecten casos de discriminación laboral.

Dolores de la Fuente explicaba que la ley marca la obligatoriedad de negociar un plan de igualdad en todos los convenios colectivos, aunque no se llegue al pacto. Si se consigue esa negociación, la situación de las mujeres en las empresas cambiará de forma radical.

El Secretario Confederal de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, fue claro al afirmar que el aumento en la tasa de empleo femenino ha sido una necesidad económica del modelo de desarrollo español, y no tanto un logro social de igualdad. Explicó que el aumento de la tasa de acceso al empleo, incluso por encima de los objetivos del año 2000, no significa que el mercado de trabajo sea más igualitario, pues ha aumentado la brecha salarial por la incorporación de las mujeres a peores empleos que requieren menos cualificación. Marcaba la paradoja de estos datos frente a los que muestran que las mujeres tienen un mayor nivel de preparación que los hombres.
Toni Ferrer animó a centrar el esfuerzo en el ámbito del Diálogo Social como espacio para desarrollar la transversalidad de las políticas de igualdad. Por la situación y la posición que tienen las mujeres en el empleo, hay que revisar los sistemas específicos de protección al desempleo, pues es a las mujeres a las que afecta principalmente el trabajo a tiempo parcial.
El Secretario de Acción Sindical de UGT concluía su intervención destacando que no se puede avanzar sólo hacia fuera, sino que hay que avanzar hacia dentro. En ese sentido, UGT ha avanzado en el momento en que las mujeres han tomado posiciones en los puestos de responsabilidad y poder en el sindicato. Ante el próximo congreso, UGT debe fortalecer la igualdad dentro de su estructura, pues es la única manera de que pueda incidir en la igualdad externa.

Las mujeres en el empleo. Diferentes realidades

El objetivo de esta Mesa Redonda ha sido poner de manifiesto, desde la perspectiva sindical, como las dificultades que tienen las mujeres en el mercado laboral, para acceder a un empleo, promocionar en los diferentes ámbitos (privado-público) o conseguir condiciones de trabajo dignas son comunes, aunque desarrollen su actividad en diferentes sectores (autónomo, rural, doméstico,) . Para ello, contamos con la experiencia de cinco compañeras de UGT, que han tenido o tienen responsabilidades sindicales, al tiempo que desarrollan una actividad profesional de alta responsabilidad, en los sectores-empresas donde trabajan, intentando, además, conciliar su vida laboral, con su vida personal y familiar.

Cinco mujeres, representantes de cinco ámbitos laborales diferentes, expusieron sus experiencias para ejemplificar las dificultades y discriminaciones concretas que sufren en su carrera profesional. Como analista de riesgos con funciones de Asesora de Dirección en Banco Santander, Beatriz Meilan, dió una visión realista de un sector teóricamente privilegiado, el de la banca. Aclaró que las ventajas que se recogen en el convenio colectivo de banca son puramente teóricas y que la realidad lleva a una dedicación ilimitada de tiempo, con horarios irracionales, y a la movilidad geográfica. Destacó la necesidad de una voluntad real de erradicar la prolongación de las jornadas que están deteriorando el capital humano de las empresas, lo que afecta a las mujeres de manera especial. Cuando se planteó ser madre no pensó si ello iba a perjudicar el desarrollo de su carrera profesional, pero la realidad le demostró que su carrera se iba estancando, que iba aumentando la desilusión. Si la dedicación casi exclusiva al trabajo era el precio que tenía que pagar para su desarrollo profesional, no lo quería, ni para ella ni para sus compañeros en general. Beatriz Meila llamó la atención sobre la oportunidad que suponen las políticas de conciliación para poder transformar el modelo económico, laboral y social, pues "la verdadera transformación, el paso definitivo lo daremos cuando sean también los hombres los que peleen por la igualdad y sus derechos en el ámbito familiar."

Mónica Melle, Subdirectora General de Industrias Culturales del Ministerio de Cultura, hizo una revisión estadística de la presencia de la mujer en la sociedad actual. Comenzó señalando la igualdad en el acceso a los estudios universitarios, si bien cree que sigue habiendo carreras que se consideran masculinas. En contraposición, hay un porcentaje muy bajo de mujeres catedráticas, rectoras, vicerrectoras o decanas. Lo mismo ocurre en otros sectores, como en el poder judicial en el que se incorporan más juezas que jueces, pero son poquísimas las que acceden a las altas magistraturas. En la Administración Pública, el actual gobierno tiene más de un 50% de ministras, pero descendiendo a secretarios o subsecretarios de estado, o a directores generales, que son los que toman las decisiones, el porcentaje puede descender hasta el 19%. En los puestos de acceso por oposición, hay más mujeres, sin embargo, en los puestos de libre designación, el porcentaje de hombres es muy superior. Mónica Melle aclaró que la incorporación tardía de la mujer al mercado laboral no es justificación, y que el principal escollo es la dedicación a otros aspectos de la vida, especialmente la familia, unido a la preferencia de los hombres por compartir los espacios de poder con otros hombres. Para Mónica Melle, el cambio cultural es fundamental, hay que eliminar los estereotipos, y es necesaria una educación no sexista que facilite la igualdad también en las tareas domésticas y de cuidado de hijos.

Un sector especialmente problemático es el del servicio doméstico, representado por Ana Mª Corral, responsable del Departamento Confederal de Migraciones de UGT, por ser un sector compuesto mayoritariamente por mujeres inmigrantes. Los horarios casi continuos de trabajo les dificultan la participación en la vida sindical o asociativa, por lo que son otras mujeres las que tienen que poner su voz para representarlas y defenderlas. Ana Mª Corral destacaba que las mujeres inmigrantes han venido a cubrir una carencia de nuestra sociedad, pues es más cómodo y sencillo contratar a una persona para que haga las tareas de la casa que mantener una discusión sobre el reparto igualitario de las tareas del hogar, a las que se añade el cuidado de los niños y los mayores dependientes. Alertó sobre la precariedad de la regulación de las condiciones de trabajo de este sector, que son las peores y menos vigiladas del mercado laboral español. Además, las mujeres que trabajan en el servicio doméstico son las que muestran un mayor grado de insatisfacción con el trabajo que realizan, entre otras razones, porque no tienen expectativas de promoción y se sienten poco reconocidas por su labor. Como explicó Ana Mª Corral, desde UGT se está trabajando para conseguir la convergencia del régimen especial del servicio doméstico con el régimen general de la Seguridad Social. Así mismo, se busca un compromiso de modificación de la relación laboral especial, porque es injusta y discriminatoria con las mujeres.

Nuria Ayerra, Secretaria Ejecutiva Responsable de Mujer en UPTA-UGT y Presidenta de UATAE, explicó cómo se agravan en las mujeres los problemas de los trabajadores autónomos, que en general sufren una gran desprotección social y un alto esfuerzo fiscal. En el caso de las mujeres, hay que añadir los problemas de financiación, dado que las entidades financieras muestran muy poca confianza en la capacidad emprendedora de las mujeres si no llevan fuertes avales que las respalden. Para intentar paliarlo, la UATAE (Unión de Asociaciones de Trabajadoras Autónomas y Emprendedoras) tiene un sistema de microcréditos sin aval, a la vez que reivindican el mantenimiento de créditos sin avales y la mejora de las condiciones de los mismos. La conciliación con la vida familiar se complica para las mujeres trabajadoras autónomas, especialmente en situaciones de maternidad, pues no hace mucho que se les ha reconocido el derecho al descanso y la prestación por maternidad. Además, se estaban denegando a los hombres los permisos de paternidad si la mujer era trabajadora autónoma hasta la aprobación de la ley de igualdad que los define como permisos independientes. También destacó que, aunque ahora se ha reconocido la co-titularidad compartida del trabajo rural. Aún son muchas las mujeres que no figuran como titulares, por lo que no cotiza y no tienen coberturas sociales. Si la discriminación hacia la mujer es evidente en las ciudades, aún lo es más en el entorno rural, según se desprendía de las palabras de Teresa López, Presidenta de FADEMUR, la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales. Destacaba Teresa López que el mundo rural no atiende las necesidades de las mujeres, lo que hace que se acaben marchando a las ciudades. A su vez, esto provoca una masculinización del entorno rural, que produce un envejecimiento de la población y, como consecuencia última, su despoblación. Insistía en que "nosotras queremos quedarnos en el medio rural, pero son tantas las dificultades que muchas veces nos vemos obligadas a marcharnos". En la actualidad, están luchando para llevar la voz de las mujeres rurales a los lugares donde se toman las decisiones que les afectan, creando una red de formación y dinamización del mundo rural, con la creación de cooperativas de trabajo, como las cooperativas rurales de servicios de proximidad. Sobre las mujeres ha recaído el desarrollo rural y lo que pretende Fademur es que se reconozca a la mujer como coprotagonista de ese desarrollo rural.