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Ha
sido una negociación larga, de dos años. ¿Ha sido difícil
alcanzar acuerdos con la empresa?
Ha sido difícil porque hemos tenido que
centrar lo que era el plan de igualdad, ya que la empresa no
lo tenía claro. Además en principio la empresa no tenía una
voluntad firme de negociar un plan de igualdad, tenía una
necesidad por las muchas denuncias relacionadas con
conciliación y discriminación de mujeres en la empresa.
¿Qué es lo que UGT considera que tiene que
tener un plan de igualdad?
Lo más importante de un Plan de Igualdad es
que sea negociado y aprobado por los agentes sociales.
Nosotros hemos establecido el criterio de que no nos vamos a
sentar a negociar planes de igualdad con las empresas que no
realicen un análisis compartido con los sindicatos. Lo que
le da valor a un plan es que sea negociado por los agentes
sociales. Las empresas pueden implantar planes de igualdad,
pero ¿qué valor tiene un plan de igualdad de una empresa si
no hay un análisis compartido?
Además también nos preocupa el tema de los
premios. El sello o distintivo de calidad que se les da a
las empresas. Nosotros consideramos que a una empresa no se
la puede premiar por no discriminar o por firmar un plan de
igualdad. En cualquier caso el premio o el sello de calidad
que se le dé al acuerdo, no a la empresa por hacerlo.
¿Qué objetivos se han perseguido
fundamentalmente? ¿Se han logrado?
Los objetivos de UGT para introducir en el
plan era que siguiera los criterios de la Ley, esto era muy
importante para nosotros, y que tocara todas las materias
desde el acceso hasta la uniformidad y creo que eso lo hemos
conseguido.
Este plan ha sido valorado muy positivamente.
¿Qué lo diferencia de otros?
Principalmente son dos cosas: que cada acción
tiene una evaluación temporalizada dentro del plan. Es
decir, se tiene que hacer en determinado tiempo, y luego
tiene una evaluación. Y, además, que hemos constituido una
Comisión de Seguimiento del Plan, con competencias para
cambiar aquellas acciones que no den el resultado esperado
en el tiempo establecido, y eso es muy importante. Es un
documento abierto y vivo. La Comisión se va a constituir
ahora, va a estar formada por los sindicatos firmantes y se
podrá hacer un seguimiento de todos los plazos que implican
las acciones.
¿Qué medidas e iniciativas destacarías de las
que se han firmado?
Fundamentalmente la promoción profesional. En
sectores como el comercio o la hostelería, hay una
desigualdad muy importante en la promoción entre mujeres y
hombres porque, al ser las mujeres las que tienen la jornada
a tiempo parcial y como la jornada incide directamente en el
ascenso, ellas no ascienden nunca. El que las mujeres puedan
promocionarse sin cambiar su horario de origen, es muy
importante.
Y luego, el tema del salario, que la empresa
no ha abordado con la valentía con la que debería haberlo
hecho. Las desigualdades salariales que se han detectado en
el diagnóstico, que no existen en el salario, pero sí en los
complementos. Ahora se va a hacer un estudio de la
distribución salarial que tiene la empresa. Va a ser un poco
largo, lo va a hacer la empresa y durará dos años. Ahora
mismo las nóminas son como un cajón de sastre. Ahí hay
complementos que no se sabe ni de dónde vienen, ni por qué,
ni por qué se cobran, ni por qué no los cobran las mujeres.
Por eso hay que hacer un análisis de la nómina, para fijar y
valorar los complementos, para que se los paguen a todos por
igual.
¿Crees que hay voluntad de cumplimiento por
parte de la empresa?
Yo no sé si la empresa tiene voluntad de
cumplir el Plan de Igualdad, yo quiero creer que sí. Lo que
pasa es que luego se detectan ciertas actitudes en
determinados territorios que son un poco sangrantes. La
actitud de la empresa tiene que cambiar, a pesar de que ha
firmado el Plan, si no es así el trabajo será más difícil de
desarrollar.
¿Ha quedado alguna iniciativa que
consideraseis importante, pendiente?
Pues probablemente sí. En todas las
negociaciones quedan cosas fuera. Es verdad que ganan todas
las partes porque se ha llegado a un acuerdo, y eso hace que
ganemos tanto los trabajadores como la empresa, pero se
quedan cosas fuera. Por ejemplo el tema de la conciliación,
al final no hemos podido tratarlo desde el punto de vista de
la corresponsabilidad, que era lo que queríamos. Y claro,
teníamos muchas más reivindicaciones, que no están dentro
del plan, muchas más, pero yo creo que hay que contemplar el
documento como un primer plan, sino empezamos por ahí, pues
es muy difícil avanzar.
¿Qué dificultades, propias de las
características del sector, habéis tenido que superar?
Dificultades muchas, desde la gran
segregación tanto horizontal como vertical que hay en el
sector del comercio, ya que es un sector que acoge muchas
mujeres y están todas en las categorías más bajas, hasta,
la poca conciliación que hay en el sector con esto de las
aperturas los domingos y festivos.
Yo estoy
satisfecha con el Acuerdo, porque
he visto otros y la verdad es que son muy deficientes y no
se ajustan a los criterios de la Ley. Todo es mejorable. Y
el siguiente que firmemos seguro que será mejor.
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