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La igualdad para la mujer, uno de los ejes
de la Jornada de Acción Mundial por el Trabajo Decente
Las trabajadoras ganan, en el mundo
un
16,5% menos que los hombres
Las trabajadoras ganan un
16,5% menos que los trabajadores en el mercado laboral
mundial, según el “informe sobre la brecha salarial de
género” realizado por la Confederación Sindical
Internacional (CSI). En España esta brecha se abre hasta
alcanzar el 30% entre mujeres y hombres.
La igualdad para la mujer
trabajadora constituirá una reivindicación fundamental en la
Jornada Mundial de Acción por el Trabajo Decente que la CSI
ha convocado para el 7 de octubre de este año. La jornada
constituirá la primera movilización a nivel mundial del
movimiento sindical internacional. Cada vez más personas, en
los países desarrollados y en vías de desarrollo, se tienen
que ganar la vida en la economía informal, sin protección
social ni derechos y con empleos precarios; y la mayor parte
son mujeres.
El informe de la Confederación
analiza esta situación en 63 países, 30 europeos y 33 del
resto del mundo, pero también reflexiona sobre el hecho de
que cientos de millones de mujeres no constan ni en las
estadísticas, porque trabajan en la economía informal
(sumergida).
La situación en torno a las
diferencias salariales entre mujeres y hombres son comunes
en todo el mundo. La tendencia general indica que Europa,
Oceanía y América Latina registran resultados más positivos
que Asia y África, donde la participación económica femenina
es generalmente reducida y además la economía informal está
más extendida.
Entre las conclusiones del
informe destaca que la negociación colectiva se ha mostrado
como un buen instrumento para obtener un mejor trato y más
igualitario. El desarrollo del Convenio número 100 de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT) relativo a la
igualdad de remuneración entre la mano de obra masculina y
la femenina por un trabajo de igual valor, tiene un impacto
positivo sobre la brecha salarial de un país.
A más mujeres en un sector,
mayor brecha salarial
Las mujeres tienen un nivel de
educación similar al de los hombres o incluso superior y,
sin embargo, el informe concluye con que con más nivel
educativo mayor es la brecha salarial. La brecha salarial en
los Estados miembros de la UE aumenta con la edad, los años
de servicio y el nivel de educación.
La brecha tiende a ser mayor
en entornos laborales que tienen un mayor número de mujeres
como sanidad, educación y trabajos sociales, que en entornos
con mayor presencia de hombres, debido probablemente al
hecho de que los cargos directivos en dichos sectores suelen
estar ocupados por éstos, mientras que las mujeres trabajan
frecuentemente en puestos de trabajo a tiempo parcial y las
escalas salariales inferiores.
Otros sectores que registran
permanentemente una brecha salarial mayor en varios países
son la industria minera, el sector de suministros públicos y
el sector de servicios financieros. La Administración del
Estado y otros servicios comunitarios, sociales y personales
generalmente presentan una brecha salarial menor.
Concentración en el trabajo a
tiempo parcial
La existencia de la brecha
salarial de género es una muestra del valor que se concede
al trabajo de la mujer, según el informe. A menudo revela la
discriminación de género y la segregación ocupacional en el
trabajo. Las cifras reflejan la concentración de mujeres en
el trabajo a tiempo parcial, la distribución desigual de las
responsabilidades domésticas y la mayor probabilidad de que
la mujer interrumpa su trayectoria profesional para ocuparse
de atender a la familia y a los hijos.
La Comisión Europea confirma que las diferencias salariales
entre mujeres y hombres aumentan con la edad, los años de
servicio y el nivel de educación. Por ejemplo, las
diferencias salariales en la Unión Europea son superiores al
30% en el grupo de edades comprendidas entre los 40-59 años
y el 7% para los menores de 30 años. En el caso de los
empleados con más de 30 años de servicio en una empresa, la
brecha salarial de género es del 32%, mientras que para los
que tienen entre uno y cinco años de servicio esta brecha
desciende al 22%. |